La salida de Ochoa

Sería una pésima noticia sobre el futuro del nuevo gabinete, confirmar que Aurelio Ochoa haya salido de la presidencia de Perupetro por presión del Consorcio Camisea, por intentar cobrarle las regalías dejadas de pagar mediante el truco de declarar un destino en los puertos peruanos de salida y cambiar la ruta en alta mar.

Por Diario La Primera | 28 julio 2012 |  1.6k 
1696  

Significaría que al nuevo trípode Ollanta-Nadine-Jiménez, lo están bautizando de mala manera al obligarlo a prescindir de uno de los pocos funcionarios nombrados por el actual gobierno en posiciones de importancia y en el que había esperanzas de una cierta resistencia nacionalista a las presiones de las grandes empresas.

Pero, yendo por partes y pedazos, hay algunos elementos a tomar en cuenta: el primero es que el reemplazo de Ochoa sea la economista Isabel Tafur Marín, que ocupaba la gerencia general antes del cambio, y precisamente desde ese cargo fue la firmante de las cartas de Perúpetro de mayo, en la primera de las cuales se conmina a pagar las regalías adeudadas y se dicta el primer plazo de 60 días, haciendo recordar que el tramposo procedimiento para eludir las regalías genera causal de terminación de contrato.

Se dice que en esta carta y en la siguiente en la que se retrocede y se acepta pasar a un Comité de Conciliación (que finalmente no se instaló) estaba la inspiración de Ochoa, sumada al juego de presiones desde el Consorcio y el propio gobierno, pero la firmante era Tafur Marín. Es difícil creer entonces que se esté volteando la orientación del ente estatal, aunque es obvio que se le ha quitado peso a la presidencia.

El segundo punto es que se han presentado declaraciones de hace unos días del presidente saliente de Perupetro en relación al cobro de regalías y cancelación del contrato como un detonante de la crisis que conduce a su salida.

Esto también merece una puntualización ya que no es posible olvidar que la denuncia de los barcos que cambian de puerto de descarga, engulléndose la mejor parte de las regalía, la acción de control de Perupetro y los avances y retrocesos en el procedimiento de cobranza, se hicieron públicos en este diario, hace más de un mes, y que el ente estatal nos contestó con un aviso pagado que confirmaba nuestra denuncia pero no explicaba como un incumplimiento mondo y lirondo se convirtió en una controversia.

Como fuimos los únicos en sacar el tema a luz y nadie nos siguió, ahora parece que nunca existió la denuncia, cuando lo que hubo es escasa agudeza para captar la gravedad del caso y de cómo llegó a rozar la gran cuestión de la recuperación de las reservas del lote 88, con las que el Consorcio explotador-exportador quiso poner contra la pared a Perúpetro.

En estos días se ha escuchado de un Ochoa que amenaza y después sale de Perúpetro. Pero si se le puede llamar “amenaza” (dizque “velasquista”, como dice Du Bois) a cobrar lo que se debe, esta estuvo en negro sobre blanco al comienzo de mayo.

Así también podría decirse que fue Ochoa el que se enteró que querían sacarlo para lograr algún objetivo con la institución que aún no se sabe, y el que retomó un tema que, sin ser nuevo, la mayoría de medios lo tomaría como tal.

Referencia
Propia



    Raúl Wiener

    Raúl Wiener

    POLITIKA

    Analista

    Loading...

    Deje un comentario