La reelección y sus problemas

Cada día que pasa nos damos cuenta más y más de uno de los problemas que apareja la posibilidad de la reelección, no hablo ya de la inmediata, que de por sí es devastadora, sino de la mediata, que impide la renovación de los cuadros políticos y fomenta que el Presidente en ejercicio actúe pensando, no necesariamente en los intereses nacionales, sino en los réditos que le puede brindar personalmente a él, cualquier acto que realice o cualquier gesto que haga.

| 21 setiembre 2011 12:09 AM | Columnistas y Colaboradores | 2.2k Lecturas
2260

Alan García nos ha dado abundantes muestras de ello. Primero, el tema de la creación de universidades nacionales en diez ciudades del interior donde ya había facultades que estaban regentadas por las propias universidades nacionales, normalmente con su sede en la capital del departamento. Ello exigirá presupuesto y duplicará la exigencia de cuadros administrativos, amén que requerirá la presencia de profesores con la suficiente capacidad para que esa nueva universidad no se convierta, como pasa con muchas de las que ya hay, en un engaña muchachos.

Claro, si piensa volver a postular, podrá blandir como arma electoral esa disposición aunque no se haya podido llenar de contenido y en la práctica no se llegue a instalar en los próximos años, entre otras cosas y principalmente, porque la razón así lo exija.

Otra prueba esparcida por todo el Perú es el tema de las inauguraciones de obras no concluidas, lo que desmejora la apreciación que sobre la política tienen los conciudadanos. Cuando como en el caso del estadio se da por abierta al público una obra que no tiene baños, o como cuando en el caso del tren eléctrico se sabe que no podrá operar debidamente hasta el 2013, o como cuando en Pisco se inaugura un hospital donde el agua tiene que recogerse de una acequia. Entonces el pueblo se pregunta de inmediato si no lo están meciendo. Esta “mecida” desilusión en el país, y como el Dr. García pertenece a un partido que tiene historia, se le carga a la cuenta de las organizaciones formales el debe de este desencanto.

Naturalmente que las fotos que se ha tomado le servirán en su próxima campaña. En realidad, no habría habido necesidad de eso. Si en vez de inaugurar las obras se hubiese contentado con mostrar al país su grado de avance, que en muchos casos es significativo, habría conseguido que el Perú se entere de su obra sin necesidad de entrar en el embuste de dar por terminado lo que todavía está en proceso.

Pero vemos como juega otra vez, contra el Perú, el caramelo de la reelección. Por eso, harán bien los parlamentarios cuando les toque revisar el tema constitucional, en proscribir la reelección para siempre y acordarle a cada gobernante un período de gestión de cinco años en los cuales deberá dejar su mejor esfuerzo para el país, porque no habrá otra oportunidad.

¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


En este artículo: | | |


...

Alberto Borea Odría

Palabra Autorizada