La receta neoliberal para la crisis

Como fruto del irracional manejo de la economía norteamericana, el mundo capitalista enfrenta una grave crisis global, pero esta irracionalidad la pagarán ciudadanos de todo el mundo, particularmente los sectores sociales más pobres y desprotegidos. A consecuencia de ello, tendremos un enfriamiento de la economía que frenará el crecimiento y que estimulará el flagelo de la inflación, como para que los pueblos no lo olviden.

Por Diario La Primera | 14 ago 2008 |    

Los especialistas discuten si ya entró Estados Unidos en recesión, lo que ya es una verdad inocultable, pero que se ha vuelto más preocupante por el impacto que podría tener en el estímulo de la inflación, especialmente en los precios de los alimentos.

Para el Nobel Joseph Stiglitz, estamos ante la “tormenta perfecta” que es “una combinación de altos precios con una crisis en los mercados financieros… con la dificultad, para los países en desarrollo, que para controlar la inflación tienes que causar cierto nivel de desempleo” (El Comercio Lima 3-8-08), lo que aumentará los precios de la canasta básica y disminuirá el empleo y los ingresos: un verdadero castigo a la pobreza.

En países ricos como Estados Unidos ya se siente el golpe en los niveles de consumo de las clases medias y de los más pobres, deteniendo la llamada “locomotora del crecimiento” que encarnaba la potente economía estadounidense. El alto precio del petróleo hace más difícil esta situación en el paraíso del consumismo motorizado.

Las empresas norteamericanas invierten menos dentro del país, por lo que buscan lugares donde se pagan salarios bajos a los trabajadores para hacer ganar a sus inversionistas a costa de hacer crecer la pobreza en los países en desarrollo.

Las consecuencias de la inflación internacional generada por las barbaridades de la administración Bush, como la guerra de Irak y el exagerado crecimiento del crédito hipotecario sin respaldo seguro, también afectan al Perú. Después de varios años de inflación baja, en estos meses el país pelea con un incremento importante de la inflación que la ha hecho superar el 5.7 en el últimos doce meses y que frenaría la lucha contra la pobreza y ampliaría la brecha de desigualdad que separa a los ricos de los pobres.

Haber permitido con indiferencia el incremento de la desigualdad social en el Perú, impulsando el dúo perverso de crecer en la punta de la pirámide y empobrecer en la base, vivir de comprar barato y vender caro, responde la pregunta de Vargas Llosa ¿cuándo se jodió el Perú?


    Carlos Urrutia

    Carlos Urrutia

    Opinión

    Columnista