La pregunta antitramposos

Rosalinda descubrió una pregunta de casualidad que es eficaz contra aquellos hombres picaflores, que buscan gozar solo por un tiempo del amor de las mujeres incautas que sueñan con hombres buenos.

| 19 junio 2012 12:06 AM | Columnistas y Colaboradores | 1k Lecturas
1019

La pregunta es sencilla. En el momento en que el hombre le diga a la mujer, quiero que seas mi enamorada, en ese momento, la mujer debe preguntar: ¿Antes de que te dé el sí, puedes presentarme a tu mamá como tu enamorada?

En ese momento, dice Rosalinda, ocurre algo extrañísimo, algo inexplicable. El hombre se siente descubierto y empieza a decir la verdad, con el corazón en la mano, como si se estaría confesando.

La primera vez que Rosalinda le hizo esa pregunta a un enamorador del sur, éste le dijo, después de pedirle perdón por sus mentiras, que estaba a punto de casarse y que su futura esposa esperaba un hijo suyo.

¿Antes de que te dé el sí, puedes presentarme a tu mamá como tu enamorada? Es una pregunta a la que los tramposos le tienen miedo, y nadie sabe por qué. Los psicólogos tienen ahí un ángulo de estudio. Debe ser porque la madre, por su condición de mujer, sabe la historia oficial de amor del hijo y casi nunca le mentiría a una chica que puede estar a punto de caer en las garras de un tramposo.

Además la palabra “mamá” es sagrada y el tramposo no puede mancillarla así nomás.

Rosalinda, quien es una jovencita hermosa y de buenos sentimientos, se había enamorado hace poco del mejor pretendiente que puede querer cualquier mujer en el mundo.

Le creía absolutamente todo lo que le decía y pensaba que había llegado la hora del amor y aquella noche en la que él le dijo que quería ser su enamorado para casarse más adelante con ella, le hizo la pregunta de rigor: ¿Antes de que te dé el sí, puedes presentarme a tu mamá como tu enamorada?

El hombre después de escuchar la pregunta se puso a llorar como un niño descubierto y le confesó a Rosalinda que tenía dos hijos y que estaba casado. “Quise decirte la verdad, pero sabía que no me ibas a hacer caso”, le dijo llorando. Rosalinda le dijo: “Eres como todos”.

Loading...


En este artículo: |


...

El Escorpión

El Escorpión

elescorpion@diariolaprimeraperu.com