La Parada y Conga: de cambios y conflictos

¿Es necesario el reordenamiento del comercio mayorista en Lima? Sí, definitivamente sí.

| 30 octubre 2012 12:10 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.9k Lecturas
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Todos sabemos el desorden, basura y delincuencia y problemas que ha generado La Parada. Toda ciudad metropolitana de gran tamaño requiere un mercado mayorista formal y organizado.

Diversos estudios económicos han identificado la comercialización mayorista en Lima como uno de los principales problemas en el comercio de alimentos, que encarece los precios en la ciudad afectando a los más pobres. Pensar que toneladas de alimentos perecibles que generan millones de soles en ventas diarias y también decenas de miles de residuos sólidos, puedan seguir entrando y distribuyéndose de la misma manera artesanal e informal que hace cien años, es absurdo. Pero es recién ahora que la Municipalidad de Lima se pone los pantalones y enfrenta el reto.

Margarita Valladolid, dirigente de La Parada y ex - candidata fujimorista al Congreso, encabezando una resistencia delincuencial y violenta, ha dicho que “eso va a ser peor que Conga”. La misma analogía ha hecho Fernando Rospigliosi, para quien vamos al desgobierno porque “un grupo de políticos revoltosos puede paralizar la mayor inversión que había en el Perú, minas Conga, y un grupo de mafiosos que contratan delincuentes puede imponerse al Estado en el corazón de la capital”. Pero Conga y La Parada son muy distintas, y basta ver una foto para darse cuenta.

En Lima, la Municipalidad, enfrenta a la corrupción en forma impecablemente democrática y transparente. Se le oponen los “reyes de La Parada” que llenan de basura la ciudad y obtienen ganancias millonarias sin pagar impuestos a costa de los consumidores. Estos corruptos tienen el apoyo del fujimorismo y el castañedismo que, buscando impunidad a sus fechorías, promueve la revocatoria de la alcaldesa.

En Cajamarca, Newmont-Yanacocha, que arregló problemas legales en los 90s en la salita del SIN con Vladimiro Montesinos, que ha envenenado con mercurio a decenas de pobladores, cuya empresa de seguridad ha realizado escuchas ilegales y que traslada ministros en su jet privado, pretende apropiarse del agua afectando a los campesinos de su entorno. Su licencia ambiental fue aprobada por una oficina dirigida por un exempleado suyo, y hasta los peritos del gobierno han debido reconocer que tiene serias deficiencias.

En Lima, se oponen al cambio comerciantes corruptos que contratan delincuentes por 100 soles diarios para desatar la violencia. En Conga, se movilizan pacíficamente en defensa de sus lagunas campesinos pobres a costa de sus magras economías. En Lima, el 80% de la población está a favor de modernizar el comercio mayorista; en Cajamarca, el 80% está en contra de Conga.

En Lima, el cambio y el progreso están en trasladar el mercado mayorista a Santa Anita, escuchando al pueblo, defendiendo el ambiente y enfrentando la corrupción. En Cajamarca, el cambio y el progreso están en detener el proyecto Conga, escuchando al pueblo, defendiendo el ambiente y enfrentando la corrupción. Ooops, qué coincidencia.


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Pedro Francke

Opinión

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