La moralización del sector pesquero

El Ministro de la Producción, Kurt Burneo, ha confirmado la serie de irregularidades y delitos en el sector pesquero, que desde los comienzos de los años 90 se han venido acrecentando en beneficio de un grupo de empresarios harineros. Denunciados desde las páginas de este diario, y que incluso significaron la destitución de funcionarios del sector que alertaron de la corrupción; tales anomalías han afectado la alimentación popular, la economía nacional, y la estabilidad y derechos de millares de pescadores. La ilegalidad se institucionalizó pues con la complicidad de la gran mayoría de autoridades que han desfilado en el sector hace más de 20 años.

| 22 octubre 2011 12:10 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.5k Lecturas
1513

El indebido incremento de licencias de pesca y para la fabricación de harina, inclusive con falsificación de documentos; la desmesurada “pesca negra” con un inexistente control de la Dirección General de Seguimiento, Control y Vigilancia (DIGSECOVI); la destrucción de la pesca artesanal infraccionando las primeras 5 millas, para utilizar especies de consumo humano e incrementar la producción de harina, obligando a la importación de alimentos marinos de Chile y Ecuador; el desconocimiento de los derechos laborales y la evasión de pagos a la Caja del Pescador; el abusivo Sistema de Cuotas de Pesca para monopolizar la industria pesquera; el irregular mantenimiento de algunos dirigentes sindicales nacionales, quienes sospechosamente han actuado a espaldas y contra los intereses de sus compañeros pescadores, etc.; son acciones que esperamos encuentren las correcciones pertinentes, pero aplicándose también con sumo rigor las sanciones penales contra las autoridades responsables que han burlado las expectativas e intereses de todos los peruanos.

La pesquería es una actividad que debe permitir la participación de muchos empresarios en diferentes quehaceres, propiciando el respeto y la libre competencia, garantizando su crecimiento, perfección y orientación al mejoramiento del nivel de vida.

Nuestras 200 millas marinas representan una importante región, actualmente sub explotada por los peruanos, anclados en las primeras 30 millas ante la carencia de refrigeración en las bodegas de las embarcaciones, y sugestionados en obtener utilidades económicas de la manera más fácil y con suma rapidez, quemando millones de toneladas de pescado para alimento de animales.

La extracción artesanal, el congelado, la conservería, la producción harinera, etc., deben desarrollarse en armonía, modernizando sus infraestructuras, priorizando la alimentación, incrementando nuevos puestos de trabajo, y fortaleciendo la economía del país.

El relevo de cuestionados funcionarios enquistados en puestos importantes del Sector Público Pesquero durante varios lustros, es una primera decisión fundamental del Ministro de la Producción, para moralizar y encaminar un sector destinado a afrontar la alarmante escasez de alimentos en nuestro país y el exterior. Pero también es necesario implementar medidas de orden técnico y moderno, por lo que una decisión de implementar con refrigeración las bodegas de todas las embarcaciones del país a mediano plazo, sería trascendental para un sector que todavía permite la producción de harina con pescado putrefacto. Y el endoso de licencias para extracción de jurel y caballa a embarcaciones anchoveteras, resulta inconveniente por la incompatibilidad de ambas pescas.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...

Juan Rebaza Carpio

Mirando al mar