La falsa biblioteca Malpal

Miro atentamente mi biblioteca y alucinogenopastruleo sus títulos. Los intervengo porque la política está cada vez más urgente de mis malas palabras y me vuelven sith.

| 23 setiembre 2009 12:09 AM | Columnistas y Colaboradores | 558 Lecturas
558

Por ejemplo, tenemos la delicia japonesa de las letras, el “Kenji Mono-guatari”, de Muereconsakepor Shiki-ticotico; o la historia de un hijo de naranja que lo único que sabe decir es “los caviares son unos…”, paporreteando hasta darse cabezazos contra sus videos nopor, quizá. Qué sentirá el hijo de Fujimori al saberse tan poco calificado moralmente para ejercer un cargo político, con la neurona que se cierra en cerrojo suizo. “Qué importa, su hijo soy”, seguramente dice, porque cualquier hijo de papá puede entrar al cargo. Hasta Alanis. Por otro lado, y en la otra esquina, tengo al preciosista poeta Valéry, desvirtuado en la lectura de Lourdes Flores Nano; alguna vez días atrás, Lulú, acoplándose perfectamente con sus posibilidades electorales para el 2011 gimió y quedó suspirito azul: “El Cementerio Marino”; o por qué los dizque los solidarios también duermen el sueño de los justos y como que de taquito la sacaron, o mejor dicho, se pescueceó sola la tía; tanto, que hasta el YouTube le metió cabe con su exposición débil, cibernéticamente hablando. “Un Mundo para Isaack Mekler” sería otro posible de Bryce, dawn it, me acuerdo cuando este político se jugaba rico de propaganda en los boletos de los microbuses cuando no era nada en la política. Siempre botaba sus nombres por la ventana por espeso. “La continuidad de los cuadros”, de Rosella di Paolo, sería sólo en título una explicación lobista de los apristas y bisnes son bisnez trak y Francisco Allison de cerecita, pero a este broder más le queda “Elegías de Duino”, hay un verso que corona sus patéticos chillidos mediáticos que hasta en RPP se escuchan; lírica, maestro Rainer Maria Rilke: “Donde la suma de muchos números, arroja un resultado nulo”. Qué escándalo de ministro. De verdad que miro mi biblioteca malapalabrera y me sorprende con sus títulos. Creo que me meto a uno de esos buks para leerlos y que mi alucinación acabe. Síganme los malvados, los que leen, por lo menos, un libro al mes y creen saber nada de nada.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...

Luis Torres Montero

Malas palabras

www.malaspalabras.pe