La CVR y el rol cumplido por la Iglesia Católica

En el tomo III del Informe de la CVR se analiza el rol cumplido por la Iglesia Católica. Fue un tema delicado y complicado para la CVR habida cuenta de la presencia de tres sacerdotes en el pleno de comisionados. Además de otros tres destacados profesores de la Pontificia Universidad Católica que tiene como Gran Canciller al mismísimo cardenal Cipriani.

Por Diario La Primera | 08 set 2008 |    

Aunque tarde, tengo que reconocer que mientras se realizaba la investigación la desconfianza giraba en mi mente. Sin embargo, el resultado fue un minucioso análisis objetivo e imparcial. En lo central ¿cuál fue la posición de la CVR sobre el tema en cuestión? Que desde un inicio la Conferencia Episcopal así como los cardenales Landázuri y Vargas Alzamora reiteradamente condenaron al terrorismo, pero preocupados principalmente por la tragedia sufrida por las víctimas también denunciaron la violación de los derechos humanos por parte de las FFAA y PNP, lo que les ocasionó no pocos problemas. Sin embargo, al hacer un recuento detallado del comportamiento de los diferentes obispados, el Informe de la CVR considera lamentable que no todos los obispos actuaran de esta manera ya que en algunos sitios se mantuvo un “silencio cómplice” respecto de la actuación de las fuerzas del orden.

Como se recuerda, los departamentos de Ayacucho, Huancavelica y Apurímac constituyeron el llamado “comité regional principal” del senderismo, y por lo tanto fueron escenarios donde la extrema crueldad del terrorismo se asentó y la respuesta militar del estado no tuvo límites. Así, centenares de sospechosos de colaborar o pertenecer a S.L fueron secuestrados, torturados, muertos y desaparecidos. El cardenal Cipriani, por entonces obispo de Ayacucho, fue uno de los que guardaron silencio sin hacer nada para impedir esta tragedia. También los de Huancavelica y Abancay. Por extraña coincidencia, todos obispos pertenecientes al Opus Dei.

Ahora se entenderá por qué el ataque a la CVR y de dónde viene el odio contra los defensores de los derechos humanos. Se dice que para los católicos la confesión de sus pecados les ayuda a superar el sentimiento de culpa. Pero, quién sabe si no hay excepciones y a veces la angustia reprimida hace que salga el llanto a borbotones.


    Carlos Tapia

    Carlos Tapia

    Opinión

    Columnista