La corrupción interminable

La reciente encuesta de la Universidad Católica sobre la corrupción en Lima muestra que las instituciones que tienen que cuidar el orden público y la democracia, como el Congreso, el Poder Judicial, la Policía Nacional, los Partidos Políticos, las Fuerzas Armadas y hasta los medios de comunicación son consideradas corruptos por la opinión pública.

Por Diario La Primera | 10 set 2009 |    

Un dato, por demás significativo, es que el actual gobierno es percibido, entre junio de 2007 y agosto de 2009, como cada vez más corrupto y que desde 1980 a la fecha comparte con Alberto Fujimori el triste honor de ser los gobiernos más corruptos que tuvo el Perú, mientras que Fernando Belaúnde y Alejandro Toledo son los menos corruptos de los últimos treinta años.

El caso del retraso del blindaje de los helicópteros del Ejército y de la FAP por el incumplimiento de los plazos del contrato por parte de la empresa Protemax y, más aún, cuando el helicóptero de matrícula FAP 640 que debía estar blindado no lo estuvo el día 2 de setiembre y fue derribado por el ataque terrorista costando la vida de dos mayores y un técnico, debe ser ejemplarmente sancionado. Si se sabía que Protemax no tenía las certificaciones necesarias para blindar esas naves ¿quién autorizó que esa empresa lo hiciera? pues nada menos que el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. ¿Se explicará con toda transparencia por qué se hizo esta autorización?

Gustavo Gorriti en la excelente investigación de su reciente libro “Petroaudios” muestra los lazos del presidente Alan García con el Capitán de Navío Elías Ponce Feijoó, y los contubernios entre el chuponeador y el candidato García de 2006 para favorecerlo en las elecciones de ese año. Después Ponce tuvo un ascenso irregular y García ganó las elecciones. Todo bien, todo en paz, menos el Perú.

La verdad es que estamos indefensos frente a la corrupción, nuestras instituciones claves también están corrompidas, y esto no es nuevo en el Perú y lo peor es que no tenemos a la vista la curación de esta enfermedad.

Los mecanismos de control están débiles, la sanción de los culpables está en cuidados intensivos, por esto la transparencia tiene una fuerte inmunodeficiencia, o sea, sus defensas no funcionan.




    Carlos Urrutia

    Carlos Urrutia

    Opinión

    Columnista