La canción Words

Esa canción anidada en un signo de interrogación infinita, intocable, irremediablemente huidiza de la pubertad, la misma que tomaba por asalto por aquella época la radio sintonizada imponiendo con cachita su misterio… ahora está acá, en el 2010, en el oído.

Por Diario La Primera | 10 set 2010 |    

Nunca logré dar con su título, y menos con su autor. Me descuadra porque no era la clase de canciones que me sacan humo y me hacen pararme de cabeza; esa song era un punto y aparte en el repertorio personal. La melodía me despierta cierta fragilidad, cual guión sentimental de un viaje europeo, una película ochentera donde un amor se construía contra todo obstáculo. Hace un par de minutos, cuando en las escaleras de mi casa iba con lenta armonía junto a Y, la volví a escuchar, esta vez desde la casa del vecino. Me detuve como si hubiese visto un fantasma: me cayó encima su oscuridad acostumbrada. La incógnita de por qué vino nuevamente por mí desaparecerá: la sabré con toda la tecnología existente –me sobé las manos cual mosca pendenciera-. Le pregunté a mi lover: “¿Sabes quién canta esa song?”. Me respondió “no escucho nada”. Desconfié de mi mente, aunque recordé que no hay registro de fantasmas musicales en los estudios paranormales; “la locura se aproxima”, dije. Su identidad es un pasado musical, una Ex de estrofas que viene a rebelarse en un striptease sonoro. Entré rápidamente a Google a buscarla. Tipié el inglés que recuerdo de su letra: “…This is the only way for me to say I love You”. Y después las palabras claves del coro: “Words…”. Resultado en el motor de búsqueda: Words, de Eli Robert Fitoussi (F.R. David). Investigo más: cantautor francés nacido en Túnez, famoso por dicho hit (la canción que me despertaba innumerables madrugadas para intentar grabarla rogando que no salga la voz chillona del locutor, sin éxito alguno). La había buscado tanto que mi grabadora vieja, de esas platinadas que portaban los rapers, hubiese estado feliz con el botoncito rojo intacto. Era un chibolo de diez años, vivía en la casa de mi abuela, en Chorrillos, en una cama solitaria. La canción trata la limitación de las palabras para decirle a otra persona lo que uno siente. “Las palabras no vienen fácilmente para decirte Te amo”. Tal cual es esta columna.

    Luis Torres Montero

    Luis Torres Montero

    Malas palabras

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