La bipolaridad de Alan

El presidente Alan García Pérez ha dicho al pueblo peruano, textualmente: “A veces preferimos comprar productos de otros lugares, pero si escogiéramos aumentar nuestra compra de productos nacionales, como textiles, calzados, textos, papeles o productos metal mecánicos, eso significaría más empleos para más peruanos (…) Nos preparamos para hacer la campaña Cómprale al Perú, Compra la Calidad Peruana. Vamos a lanzarla dentro de poco y espero la ayuda de todos”. Magnífica respuesta a la crisis y buena apelación al comportamiento que siempre debe tener un verdadero peruano, no sólo frente a la crisis sino que debe ser habitual, de todos los peruanos y del presidente del Perú.

| 10 enero 2009 12:01 AM | Columnistas y Colaboradores |973 Lecturas
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Lamentablemente lo dicho por el presidente Alan García no corresponde con los decretos legislativos 1017 y 1018 y el reciente Decreto Supremo 184-2008 publicado el primero de enero (para que pase desapercibido en la resaca de Año Nuevo). En estos (el mundo real) le quita beneficios a la industria nacional y beneficia claramente los intereses de las empresas extranjeras. Y con estas medidas no sólo perjudica claramente el desarrollo de la industria nacional y por lo tanto el empleo en el Perú: la baja de los aranceles para los productos terminados (que fue tan vergonzosa que los mexicanos desistieron de firmar un TLC con Perú porque todos sus requerimientos habían sido concedidos con la última baja de los aranceles), los tratados de libre comercio con Estados Unidos y con China que conceden facilidades increíbles a las empresas foráneas en perjuicio de las nacionales (por ejemplo las industrias farmacéuticas y azucareras).

Es hora que el presidente García termine con esta bipolaridad. O está con los industriales peruanos, apostando fuertemente por su desarrollo y su crecimiento y, por lo tanto, por la generación de empleos formales en el Perú para enfrentar la crisis económica, que está empezando a hacer sentir sus efectos en nuestro país, y encaminarnos decididamente a un futuro con empresas nacionales sólidas que proporcionen empleo directo e indirecto, formal y bien remunerado a sus trabajadores; o está con los industriales extranjeros que nos envían sus saldos de producción, a precios de dumping, arrasando así a la industria nacional y generando desempleo.

Presidente García, tiene usted la palabra: Deroga usted esos decretos inconstitucionales o sigue tratando de engañar al pueblo con su verbo ampuloso y vacío.

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Francisco García Ríos

Francisco García Ríos

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