Innovación y desarrollo para la diversificación productiva

“Incentivar la innovación tecnológica es una prioridad, mi gobierno incidirá fuertemente en ese aspecto”. El mensaje fue directo.

Por Diario La Primera | 06 ago 2012 |    

Ollanta Humala durante su Mensaje a la Nación puso en el centro del debate la necesidad de acortar la brecha en Innovación y Desarrollo (I+D). El ofrecimiento de US$100 millones de inversión para I+D, para proyectos empresariales de innovación, así como los recién aprobados incentivos tributarios para I+D, son pasos muy valiosos pero, ¿son suficientes? El liderazgo internacional se disputa hoy también en términos de innovación.

En América Latina los bienes primarios y las manufacturas basadas en recursos naturales representan más del 50% de las exportaciones de la región. Este proceso de “commoditización” de las exportaciones derivado del incremento de la demanda y los atractivos altos precios internacionales, ha hecho que muchos países abandonen el reto de la innovación para la diversificación productiva. A la par aceptamos nuevos y más restrictivos estándares de reglas de protección de la propiedad intelectual, que benefician a los países innovadores, en donde claramente no estamos incluidos.

Según el informe “Perspectiva Económica de América Latina 2012” de la CEPAL, las características de la estructura exportadora de América Latina contrasta con la de muchos de los países de la OCDE que se caracterizan por la diversificación de sus productos y la concentración en manufacturas de tecnología alta y media. La inversión en I+D de América Latina es inferior a la cuarta parte que destinan los países de la OCDE. La intensidad de la inversión en I+D en la región en relación al PBI ha pasado desde 0,5% en 2004 a 0,6% en 2008, un porcentaje bastante inferior que se registra en los países de la OCDE (2,2% y 2,3%, entre los mismos años). Pero no se trata solo de un abandono de las políticas de gobierno sobre la I+D, en América Latina, el sector privado también ha dejado de lado esta importante inversión.

Si este es un reto regional, lo es y en mayores términos, un reto para el Perú. Los niveles de inversión en I+D en nuestro país son de los más bajos de la región: el gobierno peruano invierte entre 0.1 y 0.2% de su PBI en I+D. Brasil invierte el 0.8% y Chile el 0.7%, y países asiáticos como China y Corea invierten 1.2% y 2.8% respectivamente. Según el ranking de competitividad del World Economic Forum 2011, a pesar de haber mejorado nuestro puesto en términos de competitividad general, la brecha en innovación todavía se deja sentir: el Perú ocupa el puesto 110 dentro de un ranking de 139 países. Andamos al final de la cola y es momento de corregir.


    Alejandra Alayza Moncloa

    Alejandra Alayza Moncloa

    Globalización con equidad