Importancia del carácter

En la política, como en la vida diaria, la cautela, el tino, el tacto, el sentido de la oportunidad, el buen trato con propios y extraños y la capacidad de evitar tensiones inútiles y desgastantes, son herramientas para funcionar con eficiencia y avanzar al logro de los objetivos planteados, los que nunca deberán perderse de vista.

| 25 agosto 2012 12:08 AM | Columnistas y Colaboradores | 993 Lecturas
993

A veces puede ser mejor pasar por alto, con una sonrisa, una aparente ofensa, o halagar a quien podría no merecerlo, en función de la diplomacia o de preservar una relación o determinadas situaciones, en aras de fines prioritarios.

Pero hay circunstancias, momentos de prueba importantes, en los que hay que proceder con decisión y energía, para las cuales hay un ingrediente que resulta indispensable: el carácter, un don que deben tener y ejercer cuando sea menester quienes tienen posiciones y responsabilidades de liderazgo.

Mantener este liderazgo supone, obviamente, acompañarlo del debido carácter que hace sentir a los dirigidos la convicción necesaria para seguir al líder.

Hace falta carácter, definitivamente, para conducir a un país, un pueblo, un grupo de personas; es necesario en la política y en el mundo empresarial, y hasta en las actividades cotidianas.

Quien tiene carácter es merecedor de respeto y aprecio, algo que necesitan en mayor medida aquellos a quienes más altas e importantes responsabilidades han sido encomendadas.

Tener carácter es necesario para hacerse respetar en el momento debido, para hacer saber a rivales o competidores, que encontrarán la respuesta adecuada si invaden o afrentan los fueros o la imagen del líder.

Tener carácter es necesario para no congelar decisiones por el qué dirán o, peor aún, por la reacción de quienes puedan verse afectados por esas decisiones. Actuar o retroceder, por ejemplo, al ritmo que imponen medios de comunicación, no parece ser una adecuada expresión de carácter. Si con eso se buscara calmarlos, la experiencia enseña que el efecto es lo contrario.

Quienes andan al acecho de un líder para acosarlo y hostigarlo con cualquier pretexto, se verán alentados a seguir ese juego desgastante, si no son enfrentados con el carácter, esa virtud de la que nacen la decisión y el empuje.

También la ejecución de programas y proyectos requiere del carácter que persuada a quienes están involucrados, a comprometerse profundamente con las metas planteadas, con la advertencia de que, en caso de no hacerlo, perderán el tren de la historia.

Los grupos humanos, sean trabajadores de una empresa, soldados o naciones, siguen siempre a líderes que tienen el carácter necesario para conducirlos a los objetivos compartidos, y para enfrentar peligros u otras circunstancias difíciles. Por todo eso es tan importante el carácter en quienes tienen el privilegio y la obligación de dirigir.

Loading...


En este artículo: |


...