Humberto del Águila y el collar del Curaca Tupán

Humberto del Águila Arriaga (Moyobamba, 1893-Lima, 1970) forma parte, con Francisco Izquierdo Ríos y Arturo D. Hernández, de la más notable trilogía de narradores nacidos en la Amazonía peruana. Solo que Humberto del Águila, autor de una espléndida colección de relatos agrupados bajo el título de “Cuentos Amazónicos” (Editorial Aguilar, Madrid, 1958) es ahora un escritor olvidado y desconocido por las nuevas generaciones.

| 26 setiembre 2011 12:09 AM | Columnistas y Colaboradores | 7.4k Lecturas
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Como para resarcir esa deuda e ingratitud casi atávica del Estado peruano con sus mejores hijos, el Gobierno Regional de San Martín, presidido por César Villanueva Arévalo, acaba de reeditar “Cuentos Amazónicos” donde destaca un cuento realmente antológico, “El collar del curaca”.

Fue el inolvidable Francisco Izquierdo Ríos quien me presentó a Humberto del Águila Arriaga a principios de 1967. En su casa de la Av. Petit Thouars donde le entrevisté en varias ocasiones, conocí con lujo de detalles la cumbre y el abismo de su extraordinaria existencia: estudiante de San Marcos en 1913 junto a Raúl Porras y Edgardo Rebagliati, soldado y combatiente a los 17 años en el río Napo en el conflicto con Ecuador, periodista y bohemio en la Lima de los años veintes y entrañable amigo y colega del Amauta José Carlos Mariátegui. Redactor primero en “El Tiempo, en 1917 y luego en “La Razón” que hacía una implacable oposición a Leguía.

“Mariátegui era bajito, tenía la pierna derecha enferma. El rostro pálido y unos ojos negros, hermosos. Hablaba con voz atiplada y discutía mucho. Era inteligentísmo y un gran lector”, evocaba al Amauta.

La visión y percepción de Humberto del Águila sobre la Amazonía es romántica, roussoniana y los indígenas que describe y recrea tienen una catadura del bon sauvage, a pesar de su cercanía con las ideas socialistas de Mariátegui y del indigenismo de Dora Mayer de Zulen y la yurimagüina Miguelina Acosta Cárdenas.

En el relato “El collar del curaca”, el cacique Tupán cuenta que el collar de dientes humanos que lleva colgado en el cuello perteneció a alguien que él amó, pero que terminó traicionándolo.

La historia del curaca Tupán es una metáfora que tiene una lectura actual: quienes ahora por deslealtad, angurria y ambición destruyen o venden la Amazonía que juran amar están condenados a ser jibarizados por la historia y borrados de la memoria colectiva.


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