Hellboy

Todos los días es lo mismo. Le cuesta trabajo limar sus cachos con acero y azufre, puestos en su frente como si fueran pepinillos cortados para hidratar la piel.

Por Diario La Primera | 28 ago 2008 |    

Se pinta con ketchup todo el cuerpo sin resultado alguno. Insiste. Ahora es un ‘piel roja’ andando por la avenida Abancay. Increíble, ni siquiera tose por la polución. Sus pulmones son a prueba de sietetres. Para hacerse de una cola cual lagartijón, dejó sin herramienta de trabajo a una mujer boa. Fue en vano, la culebra le mordió el trasero. Es el falso ‘Hellboy’, una imitación muy personal de la figura demoníaca creada por Mike Mignola y publicado en cómics por la Dark Horse. En la Lima de garúa, se estrena su segunda película en todos los cines. Tengo que decir que esta imitación de Hellboy también es fea como una resaca y sensible cuando el grillo se deja escuchar. Por su estado ‘acupuntura’ (‘aguja’), patea los inodoros de Larcomar con dolorosos resultados. Cuando su brazo de piedra destrozó sin querer un pedazo de turrón por las Nazarenas, huyó rápidamente hacia los altos del edificio del Centro Cívico, entre sombras se puso tristón. Desde lo alto, las luces demenciales de la capital le dieron náuseas. Mientras los emos succionan sus mamaderas, este tipo se oculta en un stand porno de las Galerías Brasil. Cae la lluvia, cae él. Su maquillaje, la salsa de tomate, se desvanece; ahora se colorea con el labial de un presentador de televisión. El falso ‘Hellboy’ está furioso. Le disgusta los letreros que promocionan su segunda película, sobre todo ese rótulo: ‘estreno mundial’. “¡Pero si en Haití no me ven!”, exclamó, perdiéndose con su interrogante global en una cloaca de la calle Capón.

Referencia
Hellboy

    Luis Torres Montero

    Luis Torres Montero

    Malas palabras

    www.malaspalabras.pe