Hay magistrados supremos reincidentes

La semana pasada comentamos la sentencia del Tribunal Constitucional (TC), fechada 12 de mayo del 2010, referida a una acción de hábeas corpus fundada, donde quedó demostrado el atropello judicial y las infracciones a los derechos fundamentales cometidas por los integrantes de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia (2007), entre cuyos magistrados figuran César San Martín, Víctor Prado y Hugo Príncipe, sobre quienes algunos críticos consideran que sería necesaria una exhaustiva pesquisa del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y del Poder Legislativo (PL) para determinar si se cometió alguna inconducta funcional o infracción constitución.

Por Diario La Primera | 31 ago 2010 |    
La preocupación pública radica en que dicho tropezón legal en las labores judiciales, afectaba el concepto positivo de la población sobre el desempeño jurisdiccional de aquellos magistrados, sobre todo por el impecable proceso seguido al ex jefe de Estado Alberto Fujimori donde aplicaron una ejemplar condena de 25 años de pena privativa de libertad; ítem más, días después, el titular del Poder Judicial (PJ) y probable candidato a Palacio de Gobierno, le entregó al juez San Martín, públicamente, una distinción y, por los pasillos judiciales se comenta su probable postulación a la presidencia de la Corte Suprema de Justicia, donde un sector de magistrados especializados en temas penales aplauden la información.

Ahora bien, grande ha sido nuestra sorpresa, ya que al revisar los fallos que se publican en la página WEB del Tribunal Constitucional (TC) hemos encontrado otra sentencia, fechada 30 de junio del 2010 (Exp. N° 06358-2008-PHC/TC), donde el intérprete supremo del orden jurídico declaró fundada otra acción de hábeas corpus contra los miembros de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia (2007), entre los que figuran nuevamente César San Martín y Hugo Príncipe, apareciendo, además, el nombre de José Lecaros, otro juez quien también conoció diversos casos de funcionarios corruptos, ligados al gobierno fujimorista, quien obtuvo un honoris causa de la Universidad “Alas Peruanas” e incluso, incrementó considerablemente su patrimonio inmobiliario, sin que hasta la fecha, sea investigado por las autoridades competentes.

La reincidencia consiste en que ahora, los jueces supremos César San Martín y Hugo Príncipe, han violentado la motivación escrita de las resoluciones judiciales garantizada en nuestro ordenamiento jurídico vigente, lo cual es muy grave ya que se trata de magistrados de la máxima instancia del Poder Judicial (PJ) que no sustentan en debida forma sus resoluciones y eso resulta inaceptable, como también lo es cuando firman sin leer o dictan fallos en contra de la Ley o citan normas legales inexistentes.

Por último, la situación se agrava cuando uno de los jueces supremos, reincidente en atropellar los derechos elementales, tal como se comprueba con las sentencias del Tribunal Constitucional (TC), pretende ser titular del Poder Judicial (PJ), ya que si desempeñando tareas jurisdiccionales arrolla el debido proceso legal, qué podríamos esperar si dirige un Poder del Estado; más peligroso aún, resulta el escenario, cuando vemos que el magistrado supremo Robinson Gonzales se frota las manos con la probable elección.


    Heriberto Manuel Benítez Rivas

    Heriberto Manuel Benítez Rivas

    El dedo en la llaga...

    Columnista