Hacia la unidad agraria

Mientras la crisis agraria tiende a agravarse, por la incuria del gobierno, ayer se reunieron –luego de varios años– los dirigentes de la Convención Nacional del Agro Peruano y la Junta Nacional de Usuarios de los Distritos de Riego del Perú.

Por Diario La Primera | 25 set 2008 |    

Después, mañana se realizará el Primer Diálogo Nacional Agrario en el Congreso de la República, impulsado por la comisión especializada que preside el parlamentario Mario Alegría Pastor.

Estos acontecimientos tienen mucha relevancia para el presente y el futuro del sector nutricional de la patria. Pues tender puentes de entendimiento básico entre las diversas instituciones representativas y tutelares de éste, resulta crucial para forjar sinergias y enfrentar a la crisis, con una simbiosis de persuasión y presión al gobierno central para que cumpla lo que le corresponde.

Los objetivos primordiales de este proceso orientado a empoderar al 29.7% de los peruanos que produce más del 70% de los alimentos que consume la nación, son muy concretos:

1) El cumplimiento de los artículos 63 (defensa de la producción frente a cualquier forma de competencia externa desleal) y 88 (prioridad agraria) de la Constitución, así como de las políticas de Estado XV y XXIII del Acuerdo Nacional, las tres actas de compromiso firmadas con el gobierno en febrero y junio últimos, la Ley del Consejo Nacional de Concertación Agraria y las normas que disponen la compra directa, obligatoria y descentralizada de alimentos exclusivamente nacionales del Estado.

2) La revisión de todos los decretos legislativos unilateralmente impuestos por régimen para viabilizar el APC-TLC con Estados Unidos en el agro, dentro de cuyo marco tiene prioridad la corrección del tortuoso dispositivo que pretende privatizar al agua, y

3) El establecimiento de relaciones de cooperación con los gobiernos regionales y locales, para compensar al desafecto del gobierno central.

En consecuencia, el inicuo maltrato oficial al sector nutricional de la patria está con las horas contadas, gracias al abrazo fraterno que acaban de darse CONVEAGRO y la Junta Nacional de Regantes.


    Reynaldo Trinidad Ardiles

    Reynaldo Trinidad Ardiles

    Opinión

    Columnista