Guerra turbia en los últimos días

Estamos en los días claves del infausto proceso de la consulta vecinal y se nota de lejos que los revocadores han caído en el círculo de la desesperación. Levantan la voz, patinan, mienten, denuncian a encuestadoras que no les favorecen, se enredan en sus palabras, ventilan acusaciones sin fundamentos, y, con la toda la impunidad del mundo, preparan las últimas balas de su guerra turbia. Ya veremos los resultados. Villarán en estos días será, aún más, la culpable de todo lo que ocurre en la ciudad y ahora quizá la culpen de los apagones. Todo se puede esperar de Marco Turbio.

| 04 marzo 2013 12:03 AM | Columnistas y Colaboradores | 684 Lecturas
684

La desesperación de los revocadores, sin embargo, es una señal de que el NO a la revocación sigue, aunque con altibajos, nadando cuesta arriba como salmón dispuesto a vencer.

Hay una constante. Si uno le pregunta a un vecino del Sí sobre el fundamento de su decisión, éste no sabrá qué decir y, después de un largo rato, dirá que votará por el Sí porque Villarán es incapaz. Ese es el único supuesto fundamento de los revocadores. Es un invento insano, además si fuese cierto, no es un motivo para revocar a una autoridad elegida por el pueblo. Castigo para un incapaz es no elegirlo nunca más. Hay que revocar a los corruptos, a los que engordan con el dinero de todos. La revocación ahora es apostar por el caos y el posible retorno de los angelitos que habían convertido la Municipalidad en su mamadera.

Está claro que no hubo autoridad municipal que en dos años haya trabajado tanto como Villarán y haya invertido mejor el dinero de los vecinos. Hay pruebas. Algunos dirán que este factor se debe a la amenaza de la revocación. En fin. Otra cosa más, ningún alcalde ha sido, en sus dos primeros años de gestión, tan fiscalizado como la de Villarán. La fiscalización es buena, pero no el invento y zancadilla de los revocadores.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: |


...

El Escorpión

El Escorpión

elescorpion@diariolaprimeraperu.com

0.55864405632