Graviola vs. cáncer

A raíz del quebranto de la salud de nuestro amigo Raúl Wiener me he preocupado por estudiar sobre el mal que lo aqueja y que nos motiva a brindarle a Raúl toda nuestra solidaridad, y sobre las posibilidades que la ciencia ha desarrollado y sigue investigando, para combatir la enfermedad.

| 03 noviembre 2012 12:11 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.5k Lecturas
1532

Buscando información sobre el tema en muchas fuentes, he encontrado que en el Perú tenemos una alternativa muy importante para curar el cáncer como es la Graviola, nombre comercial de un producto elaborado con una planta oriunda de nuestra Amazonía y que se reproduce en casi todo el Perú y cuyo nombre común es guanábana.

Entre sus tantas cualidades maravillosas, se ha comprobado en muchos casos, que tiene la capacidad de curar el cáncer y desaparecer cualquier tumor maligno.

Su efectividad contra los males oncológicos se debe a su alto contenido de Acetogenina, 10,000 veces más efectiva que la Adriomicina, sustancia que se usa en la quimioterapia. Sin embargo, a diferencia de la quimioterapia, su acción solo ataca las células cancerosas, pero sin dañar los tejidos sanos. Es decir no hay reacciones adversas durante el tratamiento, como por ejemplo la pérdida de cabello y los daños colaterales que conlleva ese tratamiento.

Del mismo modo, su actividad antiparasitaria también ayuda a prevenir este mal, puesto que está comprobado que todos los pacientes están infectados con parásitos que crean tóxico, dejándolos sin ninguna defensa contra el ataque de las células cancerosas.

La prueba de la efectividad de la Graviola está dada en casos como el de un hombre devastado por la enfermedad que había llegado a pesar 32 kilos y que mejoró notablemente con un tratamiento de tres meses con 12 cápsulas diarias de Graviola, más antioxidantes, vitaminas, minerales, régimen alimenticio adecuado y otras condiciones requeridas por el tratamiento.

Pero además la guanábana combate el asma, la hipertensión, la diabetes y la malaria, además de corregir desórdenes hepáticos y digestivos, siendo también eficaz sedativo, antibacteriano, antiparasitario, antiespasmódico y astringente.

La milagrosa guanábana y la Graviola nos deben hacer reflexionar sobre la necesidad de volcar los ojos sobre nuestros recursos naturales, nuestra biodiversidad, que no solo guarda alimentos para beneficio de la humanidad, sino plantas y frutos portentosos cuyas virtudes están todavía por investigar.

El aprovechamiento pleno de esas posibilidades, en beneficio de los peruanos y del mundo entero, podrá lograrse con un adecuado impulso al desarrolo científico y tecnológico y una política resueltamente orientada a ese objetivo.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: | | | | | | | | | | | | | |


...
1.18874287605