García, el entrometido

A escasas horas de jurar que él no se mete y que no se meterá en las elecciones, el presidente Alan García volvió ayer a meter sus narices en el proceso a fin de torcer la voluntad popular.

Por Diario La Primera | 29 ago 2010 |    

Cual candidato desesperado, García dijo, en Villa María del Triunfo, que el pueblo debe votar por la continuidad, refiriéndose al modelo económico que tanto criticó durante su campaña electoral mintiéndonos con eso del cambio responsable.

Lo cierto es que García le teme al cambio, cambio que podría impedirle volver a la presidencia el 2016.

García no puede con su genio y es conocido que él se alucina el todopoderoso, pues cree tener la fuerza y el poder suficientes para evitar que un candidato que no le guste llegue donde está él.

García es el hombre soberbio que para no parecerlo repetirá siempre: “No tengo la pretensión de tener una fuerza extraordinaria que me permitiera orientar resultados”.

No hay que creerle, pues García, de las 100 palabras que profiere, 101 son mentiras, según aconseja el pueblo que muchas veces tiene razón. Aquí un paréntesis. García dijo el jueves que ama al pueblo. Es una pena que ese cariño no sea recíproco.

Volvamos. Es conocido que García es un político de altas cualidades que, en la campaña electoral del 90, dictaba titulares gritones a favor de Fujimori a sus amigos de los tabloides que odiaban a muerte al escritor derechista Mario Vargas Llosa, quien soñaba con ser presidente. Ahora son amiguísimos.

Pero la historia del García entrometido viene desde siempre. Cuentan sus antiguos amigos que, en aquellos tiempos remotos en que era estudiante universitario pelucón y violento, creía ya que podía hacer que su voluntad fuese una orden para el pueblo. “Ellos harán lo que diga”, se pavoneaban en la Católica. En San Marcos, lo bajaban en una.

García dijo que el pueblo debe votar bien, por la continuidad, y, según un diario chileno, habría dicho que sus preferidos son Castañeda y Keiko. Si eso no es meter las narices en las elecciones, entonces es verdad lo que dijo el “Tío George”, que el segundo gobierno de García no es neoliberal, que neoliberal fue el gobierno de Toledo. Ya sabemos que el canditado Toledo y el candidato García se parecen demasiado.


    Paco Moreno (Editor)

    Paco Moreno (Editor)

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