Gabinete para la confrontación social

En su último artículo, el presidente García perfila el desarrollo de una política confrontacional, dejando de lado el llamado a la reconciliación que hizo después de provocar la Masacre de Bagua.

| 17 julio 2009 12:07 AM | Columnistas y Colaboradores | 446 Lecturas
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Lo expresado en dicha columna ha comenzado a ejecutarse con la designación de cuestionados personajes en los ministerios represivos (Interior y Defensa) y en la cartera de Justicia, además de la designación de un verdadero secretario en la Presidencia del Consejo de Ministros. Esta decisión tiene la connotación de un supuesto llamado al orden y respeto que encubre las pretensiones represivas del régimen aprista.

Frente a ello, la CGTP reitera su indeclinable decisión de seguir luchando en defensa de las demandas nacionales, a pesar de que se avizora la agudización del conflicto social como lo evidencia la persecución a dirigentes (como Alberto Pizango), la pretendida destrucción de AIDESEP con el uso de supuestos representantes, campañas de desprestigio, paralelismo, disminución de derechos laborales, etc. El APRA como lo dice su historia usará todo los mecanismos legales y no legales para evitar el ascenso político de los sectores populares y cueste lo que cueste, defenderá los privilegios de los “ricos”.

Fiel a su ambigüedad ideológica, el APRA siempre claudicó (como hoy) ante las clases dominantes con la finalidad de participar como socio menor en el poder, dejando de lado los principios que conllevaron a su fundación como partido. Sólo basta recordar la convivencia con Prado y Odría, donde no escatimó esfuerzos para inmovilizar y hasta destruir a las organizaciones sociales que exigían a la oligarquía gobernante atención a sus demandas. Todo parecido con la realidad, no es casualidad.

Estos hechos demuestran que el APRA siempre fue el instrumento utilizado por los grupos económicos para frenar el avance político de las grandes mayorías. Al igual que con la oligarquía del siglo pasado, ahora los apristas en alianza con el poder transnacional usan al Estado para enfrentar a la población y sus organizaciones que reclaman justicia social.

Esto obliga a la central a fortalecer los espacios de articulación, como son la Coordinadora Política Social y el Frente Nacional por la Vida y la Soberanía; la consolidación de liderazgos y la repotenciación organizativa, comunicativa y económica del gremio para afrontar con sólidas medidas las acciones represivas que promoverá en los próximos días el guardián de los “ricos”, el APRA.

(*) mrhuaman3@gmail.com / www.cgtp-peru.blogspot.com / www.youtube.com/cgtptv

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Mario Huamán Rivera

Opinión

Columnista