Fujimori-Montesinos la CIA y las FARC

La semana pasada, otra vez, los medios pusieron en el centro de la noticia, aunque ahora por muy dispares temas, a Montesinos y a las FARC. Y cuando aparece Montesinos o las FARC, es inevitable que esté muy cerca la CIA. Qué lamentable espectáculo dado por Montesinos en el juicio contra Fujimori, y qué durísimo y merecido golpe han sufrido las FARC con el rescate de Ingrid Betancourt…¡nuestra Ingrid!

Por Diario La Primera | 07 jul 2008 |    

Montesinos, ya sufriendo los años de prisión, medicado, alterado y alejado de la realidad; su “nemotécnica” memoria confundía el DL 743, ley del sistema de Defensa Nacional, con el DL 747. Fujimori, preso y enfermo, guiñándole el ojo a su “causa” acompañante de mil entuertos. Las FARC, totalmente disminuidas, no solo política y militarmente, sino lo que es su talón de Aquiles, rechazada por el pueblo que dice defender. ¡Ah, si el Ché viera las cadenas que llevaban las mujeres secuestradas!

En cambio, hace una década, los mismos actores cumplían otros papeles. Corría 1998 y Fujimori-Montesinos, alentados por el éxito del rescate de los rehenes de la embajada del Japón en abril de l997, apuntaban a la segunda reelección, intervenían el Tribunal Constitucional, controlaban el Congreso y digitaban los titulares de la prensa chicha contra la débil oposición. Por su lado, el presidente Pastrana, recién elegido en Colombia, cumplía con su promesa de negociar la paz con las FARC, iniciando las históricas conversaciones en el Caguán. Jamás las FARC tuvieron una mejor oportunidad para dar sentido a su, por entonces, resistencia guerrillera y el combate contra los paramilitares.

En ese contexto, con la cercanía que Montesinos tenía con la CIA, se organizó una extraña y oscura operación por la cual 10 mil AKM usados desde la lejana Jordania, fiel aliado norteamericano, fueron falsamente comprados por nuestro país, pero en realidad terminaron lanzados en paracaídas a las zonas que por entonces controlaba las FARC. Estas se sintieron fortalecidas y la negociación fracasó. Así se dieron las condiciones para el triunfo de Uribe, el Plan Colombia y la mayor presencia norteamericana. ¡Vueltas que da la vida!.


    Carlos Tapia

    Carlos Tapia

    Opinión

    Columnista