¡Fuerza, Ingrid!

Nadie quiere que Ingrid muera. Bueno, nadie es un decir. Cuando Álvaro Uribe bombardeó el campamento de ‘Raúl Reyes’, sus planes eran abortar las negociaciones con las FARC para liberar a los rehenes. La guerrilla, por su parte, ha visto a Ingrid y a los demás prisioneros solo como un medio para que suelten a sus militantes encarcelados.

Por Diario La Primera | 04 abr 2008 |    

Ahora Uribe culpa a las FARC de cualquier desenlace fatal. No habla de los cientos de campesinos que los militares han matado como si fueran guerrilleros. Ni de los paramilitares que lo apoyaron en su campaña.

Hace poco la periodista Paulina Modiano recordaba el Eclesiastés: "Tiempo de nacer y tiempo de morir". ¿Ha llegado el tiempo de la muerte de Ingrid y, a través de ésta, que se reconcilien los colombianos? ¿O más bien será un trance estéril que solo llevará a más violencia? ¡Un poco más de calma, Ingrid!

    Julio Altmann

    Julio Altmann

    Bajo la lupa

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