Fritz, el mendaz

Uno puede hacerse el zonzo y entrar a ese tipo de discusión sobre el huevo y la gallina y preguntarse si el Movadef se formó cuando Fujimori mandó a Montesinos a visitar a Guzmán y definieron lo que se llamó el “acuerdo de paz”, o si fue cuando Ciurlizza fue a discutir sobre la huelga de hambre de los presos de Sendero y le hicieron grabaciones riéndose con Abimael y Elena Iparraguirre en la Base Naval.

Por Diario La Primera | 03 oct 2012 |    

Porque no me dirán que sin el paso inicial que llevó la carta de la pareja a las Naciones Unidas en vísperas del referéndum se hubiera podido elaborar la idea de un Sendero reorganizándose para la paz. Como ni yo ni Fritz estuvimos en las reuniones y dudo que los chuponeadores de “Perú 21” hayan captado algo, el tema queda para ver quién acusa primero a quién.

Es lo mismo con lo de los indultos a inocentes (definido así por Fujimori) que en épocas de Paniagua y Toledo se continuó hasta con los mismos comisionados, pero que ahora es un debate sobre quién liberó más terroristas.

Y podríamos seguir con la torta, la convivencia conyugal en la Base y las distintas reuniones de dirigentes senderistas. Cuando se hacían bajo dictadura (para la que trabajaba Fritz) se aseguraba que estas eran concesiones mínimas para conseguir la rendición de la organización armada.

Después se redujeron estos privilegios, pero se flexibilizó algunos centímetros el sistema de prisión para los demás que fue considerado universalmente inaceptable. Y ahora gente como Fritz dice que las decisiones sobre Sendero las tomó Abimael pero denuncia la flexibilización de los presos de Yanamayo o Castro Castro como la causa de algún problema.

Pero si el objetivo de Fujimori era la paz al punto de tomarse en serio el mensaje del presidente Gonzalo, qué puede sorprender que quienes fueron tratados como organización política, respondan como tales.

Si van a la paz piden amnistía, lo que no quiere decir que van a obtenerla; que siguen siendo sectarios, dogmáticos y no autocríticos, claro que sí, pero si han salido a la legalidad es porque no quieren guerra. Y eso, ¿es bueno o malo?

Ahora, que desde la década de los 2000 se haya producido un reagrupamiento y crecimiento de sus fuerzas a través de un trabajo de hormiga, como dice Tony Zapata. Y el Estado, los partidos y los medios solo han atinado en ese tiempo a tratar de meter miedo con imágenes de archivo, y ensayar normas para impedir que hagan política, trabajen y hablen. El balance está a la vista, lo que indica que por algún lado las cosas han andado erradas.

Pero si me detengo un poco más en el tema salta a la vista que este juego de te denuncio que me denunciarás tiene el trasfondo de una estrategia para reivindicar al fujimorismo y culpar a los “caviares” que ahora ya significa antifujimorista en general, de los Cuatro Suyos y de los reclamos de democratización del año 2000, así como de los derechos humanos o críticos del indulto para papá, de haber echado a perder esa ganancia.

Pero la verdad es que ni el acuerdo de paz, ni el Vraem como foco de resistencia, ni la carcelería de tantos generales, ni el desprestigio del SIN, se pueden explicar por otra cosa que la acción del presidente que más ha amado Fritz y por el cual puede mentir con cara de palo.

Referencia
Fritz, el mendaz

    Raúl Wiener

    Raúl Wiener

    POLITIKA

    Analista