Fonafe vs. EsSalud

La anunciada reestructuración de EsSalud, como lo ha señalado el Decreto Supremo Nro. 016-2012-TR, publicado el 12 de setiembre, debe pasar necesariamente por el corte de las ataduras que tienen sometida a esa institución al Fonafe y la recuperación plena de su independencia.

Por Diario La Primera | 15 set 2012 |    

Esa necesidad es perentoria en la medida que los hechos han demostrado que el sometimiento de la administración de EsSalud al control del Fonafe, no ha dado como resultado una mayor eficiencia de la entidad, ni ha coadyuvado a la solución de los graves problemas que sufre y que determinan una crisis que no ha sido causada por quienes la conducen actualmente, sino que ha sido heredada de gobiernos anteriores.

La sujeción al Fonafe parece haberse limitado a inmovilizar a EsSalud y bloquear o demorar decisiones que deben ser ágiles y oportunas. También parece haber sido una rémora en la reciente huelga, cuyas víctimas han sido los asegurados, los enfermos que aportan mes a mes sus pagos, para contar con la garantía de ser atendidos cuando sea necesario. Todo indica que EsSalud, libre de las cadenas del Fonafe, hubiera tenido mayor margen de juego y poder de decisión para darle solución al lamentable conflicto.

Hay que recordar también que el sometimiento de la institución fue una extraña y poco atinada decisión del anterior gobierno (año 2010), que no ha pasado la prueba del tiempo para demostrar su viabilidad. Por el contrario, la experiencia ha sido negativa y los perjuicios han sido mayores que los beneficios.

Por lo demás, como bien han señalado expertos en la materia, Fonafe fue creado para supervisar a las empresas estatales –tarea que también ha sido objeto de críticas que no es momento de ventilar en este comentario- y EsSalud no es una empresa estatal, sino patrimonio de los aportantes, es decir de los empresarios y los trabajadores, incluyendo a los del Estado.

Por otra parte, si la idea del gobierno anterior fue velar por el buen manejo de EsSalud, hay normas específicas que establecen mecanismos de control legal sobre los recursos y la administración de EsSalud, que hacen innecesario que exista suplementariamente el insólito control de Fonafe.

Por cierto, ese control no pudo impedir las irregularidades, el caos y otras calamidades que dejaron las gestiones previas.


    Arturo Belaunde Guzmán