Fin de año, mitad de gobierno

Llegamos al fin de año. También a la mitad del gobierno de Alan García, y ya está claro lo que cabe esperar de él. Más de lo mismo: retórica grandilocuente y gestos histriónicos –ahora faran-dulescos-, vacuos, barnizando la mediocridad de una gestión que lamentablemente ha dejado pasar un tiempo decisivo sin implementar las urgentes reformas en educación, salud, seguridad o administración de justicia, ámbitos cuyo pésimo desempeño nos pasará una factura cada vez más costosa al enfrentar la encrucijada global en que nos hallamos.

Por Diario La Primera | 30 dic 2008 |    

La economía tampoco aporta mayor mérito a esta gestión: no ha hecho sino seguir un rumbo trazado con anterioridad, en un contexto hoy puesto en cuestión por la crisis global, que por tanto exige audacia para revisar algunas de sus orientaciones, como es el caso de la promoción casi incondicional de tratados bilaterales de libre comercio, justo cuando convendría observar mayor cautela con ello, pues más que de acuerdos comerciales, se trata de delicados posicionamientos geopolíticos, que Alan García está dando curso con la ceguera de un converso a una fe en bancarrota, situándonos en absolutos términos de subordinación, carentes de definiciones propias y, de paso, debilitando los esfuerzos de articulación de espacios alternativos por parte de países hermanos de la región.

Entretanto, el autoritarismo y la corrupción se muestran impúdicamente (se instalaron de entrada con los compromisos electorales pisoteados; el obs-ceno juego de la mentira; el magisterio de la pendejada: “en política no hay que ser ingenuos”). ¿A quién le extrañan entonces escándalos como el de la malversación de fondos para gasolina y rancho, nada menos que en la policía? (ciertamente, no a García para quien no hay sino “escandaletes”). ¿Y el tan anunciado Plan Anticorrupción?;… un dispositivo cuya más neta intención parece ser evitar el sobre empleo de vehículos, celulares e impresoras de uso oficial. Para colmo, apenas el inefable Flores Aráoz señalaba como uno de sus mayores logros la plena recuperación del Vizcatán, lamentablemente las noticias anunciaban un militar muerto, otro herido y un helicóptero impactado por columnas senderistas en aquella zona… ¿Terminamos, entonces, el año con rumbo visible?... Sabrá Dios (o uno que cree serlo)… A tono con el fin de año, al menos (Chabuca, Gisela y Viviana mediante) tenemos rumba y teteo.


    Zenón Depaz Toledo

    Zenón Depaz Toledo

    Opinión

    Columnista