¡Por favor, ayúdame!

Pocas veces se gritó un gol tanto como el empate ante Argentina. Y es que no hay un partido en la historia del balompié nacional donde anotamos un gol en el último segundo. Se remontaron marcadores, pero que se anote y termine el cotejo jamás.

Por Diario La Primera | 16 set 2008 |    

Cuando Fano anotó el tanto estaba ya en la redacción. Y es que el cotejo terminaba cerca de la medianoche y era imposible quedarse en el estadio. Por eso disfrute mucho viendo imágenes del cotejo que pasaron en los programas dominicales.

Una de las tomas que más me sorprendió fue la que emitió América Televisión. Después del gol de Argentina, varios jugadores peruanos estaban desalentados. Incluso se le ve a Vargas callado. Pero en otra toma Juan Manuel levanta la cabeza. Mira al cielo y se le entiende muy claro que dice: “Por favor, ayúdame”.

No sé a quién le pedía ayuda Vargas. Si al ser Supremo o alguna persona que ya no está más con él.

Es una imagen que me impresionó y que muy pocos se dieron cuenta. Por eso cuando el balón se iba por izquierda fuera del campo y Vargas se esfuerza para que no salga al lateral y lo domina, tenemos que agradecerle. Porque es ahí que empieza la proeza de Juan Manuel.

Primero, ese esfuerzo de Vargas podía ser su último en el partido. Dice Valdano en su libro que siempre el ser humano, a pesar que está en el agotamiento, puede dar algo más cuando se trata de salvar a su familia.

Y Vargas estaba agotado. Pero tuvo la lucidez para darle el balón a un compañero. Siempre para adelante. Pero se lo devolvieron y tenía que hacer un esfuerzo extra. Más aún cuando tenía a dos rivales. A uno de ellos lo superó, pero Battaglia lo persiguió casi 20 metros. Luchó cuerpo a cuerpo con un hombre que estaba más fresco que él. Y lo sacó por fuerza. A esa altura, muchos sólo quieren sacar el centro y deshacerse del balón. Pero Vargas levantó la cabeza. Ya había superado el límite pero seguro cuantas veces habría soñado ese momento de niño cuando jugaba con sus amigos en la pista. Y el servicio fue exacto.

La narración espectacular, vibrante hasta hacernos derramar lágrimas de Daniel Peredo fue exacta: “el gol lo hizo Vargas, pero lo metió Fano”. Quién lo ayudará a Vargas desde el cielo, gracias.


    Ivlev Moscoso

    Ivlev Moscoso

    Opinión

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