Exoneraciones o el garrote para la Amazonía

Con la Amazonía, el gobierno del Dr.Alan García Pérez utiliza la misma política del “garrote y la zanahoria” que sigue usando Washington cada vez que sus intereses económicos y geoestratégicos son amenazados en América Latina.

| 05 octubre 2009 12:10 AM | Columnistas y Colaboradores | 912 Lecturas
912

El ultraliberal ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza Ugarte, acaba de anunciar su decisión de luchar y oponerse frontalmente-cual cruzado del FMI- a la restitución de las exoneraciones tributarias en la Amazonía aprobadas en el Congreso de la República.

Pero Carranza no dice que las exoneraciones amazónicas sólo representan el 35 por ciento del total nacional, es decir, 1461 millones de soles. Al 65 por ciento restante, el guardián del santo sanctorum neoliberal que se cae a pedazos en todo el mundo no le toca ni con el pétalo de una rosa. Estos intocables son las voraces multinacionales petroleras y mineras exoneradas bajo el paraguas jurídico de la estabilidad tributaria por la corrupta dictadura fijimontesinista y cuyas utilidades crecieron sólo desde el año 2006 entre el 50 al 60 por ciento.

Carranza es fiel y obsecuente en esta misión. En la llamada Carta de Intención entre el Estado peruano y el FMI, suscrito el 3 de enero del 2007, denominado “Memorando de Políticas Económicas y Financieras para el período 2007-2008”, en el numeral 6 el documento establece: “El gobierno está comprometido a ampliar la base tributaria mediante la reducción de exoneraciones”.

Los argumentos del ministro de Economía y Finanzas contra la restitución de las exoneraciones amazónicas contienen medidas verdades. Dice que las exoneraciones favorecen sobre todo a un pequeño grupo de comerciantes y promueve el contrabando. Pero lo que no dice es que corresponde al Estado evitar que los inescrupulosos y angurrientos hagan tabla rasa de la ley y tampoco es capaz de reconocer que el Estado no ha cumplido con su obligación de construir la infraestructura que la Amazonía necesita.

Carranza tampoco explica que las exoneraciones tributarias son sólo herramientas de una política económica y de desarrollo que el aprismo no tiene para la Amazonía y que estos instrumentos son la expresión de un cortoplacismo que obnubila al régimen del Dr. García, a los dirigentes de las Cámaras de Comercio y a los presidentes de las Regiones Amazónicas.

Políticamente, esta disputa por las exoneraciones tributarias divide y debilita a la Amazonía. El gran capital multinacional y el filósofo del “perro del hortelano” deben estar felices. La puerta de la Amazonía se está abriendo para que entren a saco partido. Sólo con la resistencia de los pueblos indígenas.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: |


...

Róger Rumrrill

En el ojo de la tormenta