Estado corrupto

A Omar Chehade lo han enviado 120 días a su casa y está en agenda su desafuero e inhabilitación para ocupar cargos políticos por cinco años, y el cargo más importante que se le hace es haber patrocinado al grupo Wong ante generales de la Policía para una eventual operación de desalojo de los trabajadores de la azucarera Andahuasi, o si se quiere haber avalado a su hermano ante los generales para este objetivo. El Congreso ha votado 103 contra uno para sancionar al segundo vicepresidente, pero hasta ahora no hay un voto en contra de los Wong, como bien anota Javier Diez Canseco, que recuerda que no hay lobista sin empresa que paga el lobby.

| 09 diciembre 2011 12:12 AM | Columnistas y Colaboradores | 2.3k Lecturas
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En estos días ha estado circulando en la Internet un video con un informe del New York Times que LA PRIMERA transcribió casi en su totalidad (IDL también hizo un resumen), que cuenta la manera como la empresa Newmont de Estados Unidos recurrió a Vladimiro Montesinos para asegurarse el voto en la Suprema que debía dirimir la controversia que, por un paquete de acciones de Minera Yanacocha, mantenía junto a sus socios peruanos de Buenaventura contra la francesa BRGM, y de la intervención del gobierno de Washington a través del subsecretario de Estado, Peter Romero, para convencer a Montesinos de la posición de Newmont, tras lo cual el asesor convence al vocal dirimente que el asunto de la mina de oro era vital para que Estados Unidos apoye al Perú en el acuerdo de paz con Ecuador.

Montesinos está preso, entre otras cosas, por haber manejado el Poder Judicial para favorecer intereses particulares. Pero nunca se ha sancionado al señor Kurlander, vicepresidente de Newmont, que prometió amistad eterna al asesor si le arreglaba su “problema” y, por el contrario, los dueños de Yanacocha siguen tan poderosos que luego de haber financiado la campaña contra Humala, mantienen importantes contactos en el nuevo gobierno, se enfrentan con Cajamarca y logran un estado de emergencia para proteger a sus intereses.

Peter Romero, por su parte, se convirtió en empleado de la Newmont. Claro, tampoco han sido procesados el chileno Andrónico Luksic de Luchetti, aunque sí los jueces y abogados que intervinieron para arreglarle el juicio con la Municipalidad de Lima; ni Dionisio Romero que consiguió rebajas de aranceles para el trigo importado en la salita del SIN y una comisión interventora de su confianza para el caso Hayduck cuando el dueño estaba detenido por narcotráfico, caso del que Olluquito Martínez también se liberó con una ley especial.

Al asesor Almeyda de Toledo lo enviaron a la cárcel por hechos de corrupción y El Comercio lo acusó de ser el intermediario de un soborno de la empresa cervecera colombiana Bavaria a varios miembros del gobierno de la época, entre ellos el propio presidente, para que se hiciera una excepción al reglamento de inversiones en la venta de la participación de la venezolana Polar a favor de los colombianos, en la compra de Backus, con intervención directa del mencionado asesor que ocupaba un cargo clave en la Conasev cuando se decidió el asunto.

Pero ni los medios, ni los jueces investigaron a los de Bavaria o sus sucesores de Sab Miller, por su visible influencia en varias decisiones políticas. Podríamos seguir con los casos de Camisea, Aeroperú, LAP, pero lo dejamos para otra vez. Quede claro nomás que aquí pueden caer los corruptos, pero jamás los corruptores.


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Raúl Wiener

POLITIKA

Analista