Enigmas de la salud pública

A punto de descubrir la pólvora están el Ministerio de Salud y EsSalud. Los avanzados pasos que han dado ambas entidades, a juzgar por declaraciones oficiales, nos llevan a lanzar tal increíble augurio.

| 20 enero 2013 12:01 AM | Columnistas y Colaboradores | 957 Lecturas
OPINIÓN
957

En efecto, después de más de sesenta años de estar en vigencia las normas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), referentes a la atención primaria en postas y policlínicos como la solución para evitar la demanda insatisfecha en hospitales, se proclaman alegremente. Las represas sirven para controlar el flujo de las aguas.

Sin embargo, la problemática de Salud Pública en su diagnóstico es aritmética y funcional. Hay escasez de establecimientos de salud a lo largo del territorio; y los que existen no aseguran la presencia permanente de sus servidores, amén de escasear equipos y medicinas. La mayor carencia se registra en el medio rural, donde no existen viviendas adecuadas para médicos y sanitarios, menos una supervisión municipal. Peor aún, las remuneraciones, al igual que en Educación, llegan tarde, mal y nunca.

Los responsables del MINSA y Es Salud miran el asunto bajo el cristal capitalino; y, aún así, no logran visualizar la forma de atender la prevención, que a través de los años siguen cantaleteando. El Minsa vacuna con derroche de millones e inmuniza solo un 30 por ciento de la meta. Campañas con gran movilización de recursos ven cómo se reduce la asistencia de la primera a la segunda y tercera convocatoria. Dinero botado y efecto insuficiente.

Los municipios deberían ejecutar las campañas de inmunización con simples sanitarios casa por casa, estableciendo un cronograma personal de cada recién nacido. Claro está, bajo la supervisión del Minsa.

EsSalud pretende solucionar la desatención quirúrgica en la misma forma que viene haciendo con entidades de diálisis renal, por poner un ejemplo, sin el menor sentido de ahorro y eficiencia.

En Piura existen tres entidades dializadoras que cobra cada una medio millón de soles mensuales a EsSalud. Si calculamos que un equipo de diálisis bordea los 12 mil dólares y el desionizador de agua 50 o 60 mil, colegimos que con un millón y medio de soles (US $600.000) pagados en un solo mes, se pueden adquirir dos desionizadores y 32 equipos de diálisis.

Al año serían 24 desionizadores y 384 equipos, capaces de llenar el Estadio Nacional y atender la demanda, en lugar de ponerla en manos de sospechosos contratos privados. Para no exagerar en equipamiento, con el dinero regalado a los contratistas políticamente relacionados con el manejo de esta entidad, se construirían locales apropiados y bien equipados.

Por otro lado, parece que se quiere hacer realidad el viejo sueño de la integralidad de los servicios de Salud; empero, es difícil de entender la unificación de entidades propias del Estado con EsSalud, que pertenece a empleadores y trabajadores, aún estando secuestrada por el Fonafe.

Todo es cuestión de números que no se toman en cuenta ni para el SIS ni el Seguro Universal. Hay que manejar el auto con brevete autorizado y no con un improvisado “huachito” humano de lotería. Así es el Perú y queremos ser del primer mundo.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: |


...