Encuentro amazónico-andino en Lucanas y Puquio

Melania Canales Poma, alcaldesa de Lucanas, me llamó por teléfono en Lima para darme una orden: ¨Usted es hijo de una mujer de Lucanas y tiene que venir a acompañarnos para celebrar el centenario de nuestro distrito. No nos puede decir no. Hablé con Edwin, el puquiano de oro y con Roger Rumrrill. Ellos ya dijeron que sí¨. Le dije que sí, la recibí en casa, hablamos en quechua y quedé conmovido por su sencillez y su fuerza. Con Roger y Edwin hicimos el viaje en un coche cama de un bus de dos pisos y llegamos a Lucanas a las 6 y 30 de la mañana con un sol maravilloso y el mismo cielo azul que disfrutamos cuando niños Edwin y yo íbamos a visitar a la abuelita Nati.

| 22 octubre 2011 12:10 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.9k Lecturas
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Era la primera vez que haría un viaje a mi tierra con un amigo amazónico. Conozco a Roger Rumrrill desde hace muchas lunas y compartimos el mismo respeto y amor por la Amazonía y los Andes, expresados en decenas de encuentros en diversos lugares. Fui su guía y cicerone, le presenté la Pampa de Galeras, la reserva de vicuñas más grande e importante del país, y cada una de las ladeas y cerros hasta llegar a Lucanas y, luego a Puquio. Compartimos un día de trabajo con comuneras y comuneros de la provincia de Lucanas para exponer los desafíos de la ley de consulta a los pueblos indígenas, la identidad y el espejo peruano roto en múltiples fragmentos y las huellas de Arguedas por donde debiera pasar el futuro de Perú. Fuimos huéspedes de Melania y de los habitantes de Lucanas y recibimos afecto a manos llenas.

Invité a Roger que fuera con nosotros a Puquio, donde debía presentar mis libros ¨Cien años del Perú y de José María Arguedas¨ y ¨Porvenir de la cultura quechua en Perú¨, en el instituto Superior JM Arguedas, y ofrecer una conferencia sobra las huellas de Arquedas. El acto académico se realizó en el patio del Instituto porque gran parte del edificio construido por el gobierno de Fujimori es inservible. Sus técnicos no hicieron el estudio debido de los suelos. Edwin cantó su poema ¨caramuza¨ Arguedaninchik y dos estudiantes puquianas cantaron en quechua con dulzura. La ocasión fue propicia para mostrar a la Amazonía y a los Andes, como dos fragmentos del país cuyos puentes estamos construyendo lenta pero seguramente. Después se sumarán los ribereños, los pueblos de la costa, los migrantes en las ciudades y en los conos de Lima, luego los campesinos, maestros, mujeres, estudiantes, profesionales, y todos los diferentes del país. Este nuevo bloque podría servir para cambiar en serio a nuestra patria.

Estuve conmovido de presentar mis libros en mi tierra, como en otras veces en el pasado, y feliz de compartir con Roger y Edwin nuestra emoción de ver el complejo arqueológico de Pula Puku donde los Rukanas producían alimentos en las quebradas del Río grande de Lucanas y tenían un centro ceremonial y un hermoso camino en dirección a Cusco, ese Qapaq ñan o camino real cuyas huellas no se pierden a pesar del tiempo y el olvido. Ya sabemos que el futuro será bueno y nuestro si volvemos los ojos a los cuatro suyos, si sabemos de dónde partimos, si reconocemos con orgullo las huellas que recibimos y si tenemos conciencia de cuánto esfuerzo nos falta para descubrir nuevos caminos.

Un próximo encuentro andino amazónico con Roger Rumrril tendrá lugar en sus tierras calientes. Entre tanto, un hondo abrazo para él, Edwin y Melania.

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Rodrigo Montoya Rojas

“Navegar Río Arriba”