El opositor de Ollanta

Ligado a todo tipo de pecados, pareciera que el presidente Alan García pertenece a esa rara religión en la cual los seguidores consideran que deben cometer la mayor cantidad de maldades con la finalidad de encontrar la mayor misericordia de Dios.

Por Diario La Primera | 03 jul 2011 |    

Pareciera, pero no es así. García es un político en todos los sentidos de la palabra. Siguiendo la línea de los que actúan cegados por mantenerse siempre en el poder, actúa con frialdad, sin odio y sin amor, para seguir mandando.

Su meta ahora es volver a la Presidencia de la República y está ya en campaña. Eso de exclamar “¡Viva Cristo Rey!” en la inauguración del Cristo del Pacífico es una señal a la derecha conservadora más dura que se apoya en la Iglesia y el empresariado. Alan García le está diciendo: “Yo soy el hombre ahora y para el 2016; olvídense ya de Lourdes Flores, de PPK, el representante de la derecha soy yo”.

Sabe García que a partir del 28 de julio habrá un consenso entre los sectores conservadores, para que él le haga frente a Ollanta Humala en estos cinco duros años. Por el momento, está ya moviendo a la gente de su destrozado partido, a la gente del partido de Fujimori y a los oportunistas de siempre para que juntos hagan una gran manifestación de despedida del gobierno y de su lanzamiento como el nuevo opositor.

García también sabe que no debe dormirse ni un día porque para el 2016 hay tantos candidatos que la lista de la cédula de votación de la primera vuelta quedará chica. El mandatario saliente le tiene miedo a Alejandro Toledo y a cualquier aliado de Ollanta Humala.

Su punto será, obviamente, Ollanta Humala, y por lo pronto piensa hacerle lo mismo que sus amigos están haciendo con la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, es decir, agobiarlo con críticas y reproches, en una especie de acelerada guerra de desgaste, ante la cual a Villarán le está faltando muñeca. Si se dedicara a tiempo completo sólo a transporte y seguridad, la cosa estaría mejor.

Pero volvamos a García, ya lo veremos de aquí a un tiempo decir algo así como: hay alguien que está impidiendo que el país crezca. Pero él no sabe que Ollanta no es Villarán. El hombre fuerte de Gana Perú sabrá frenar al presidente saliente, que sigue creyendo que los peruanos podemos elegirlo de nuevo. La forma de frenarlo es no pareciéndose a él, experto en prometer y no cumplir. El pueblo peruano seguirá apoyando a Ollanta mientras él cumpla con sus compromisos.


    Paco Moreno (Editor)

    Paco Moreno (Editor)

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