El Movadef en todas partes

El caso de la Universidad Santiago Antúnez de Mayolo en Huaraz, Ancash, donde estudiantes y profesores, incluidos los miembros de la Asamblea Universitaria, se enfrentaron al rector, acusándolo de corrupción y terminaron acusados de ser miembros del Movadef, lo que incluía un video en el que tres encapuchados con armas sobre la mesa indicaban ser miembros de esa casa de estudios e integrantes de ese organismo, parece, más que una pachotada rectoral, un globo de ensayo de por dónde pueden empezar a desarrollarse los conflictos sociales y su represión en los siguientes meses.

| 19 enero 2013 12:01 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.1k Lecturas
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Varios medios de comunicación se tomaron en serio la denuncia que, por cierto, descalificaba toda investigación sobre los actos del rector Sánchez Rodríguez contra el que se dirigía la protesta.

Un fiscal de esos que sienten haber recibido la orden del Fiscal de la Nación y del gobierno, de perseguir a los seguidores de Crespo y Fajardo donde se encuentren, avaló de inmediato el desalojo, que se produjo en los términos más violentos, aplicando la ecuación del ministro Pedraza: si es Movadef es Sendero y si es Sendero quiere, como en los 80 y 90, incendiar al país.

Pero nadie se preguntó, hasta que varios estudiantes estaban en el hospital y otros en la cárcel, si esto no podía ser una falsa acusación para beneficiar a una de las partes en un conflicto; ni puso en duda el montaje reflejado en el video que se mostró a la prensa. Más aún, no se tomaron la molestia de demostrar si realmente estábamos ante un delito de tipo subversivo que justificara una acción violenta de la policía sin mediar negociaciones o si lo único que le daba esta característica era que existieran las palabras del rector.

Dicho de otra forma, al Movadef se le persigue de oficio por eso del “pensamiento Gonzalo” y no por lo que haga; y a los movimientos sociales se les clava el sambenito de ser Movadef para cambiar el carácter de sus protestas y poderlos proscribir.

El Perú tiene una larga lista de conflictos sin resolver y otros por estallar que abarcan las más diversas actividades, en donde se contraponen intereses y el Estado no siempre es lo neutral que podría decirse.

Hagamos un esfuerzo de imaginación e introduzcámosle a cada conflicto el factor Movadef y alguien diciendo que no se trata de un reclamo legítimo sino de un plan senderista porque por ahí anda alguien con la cara tapada o se grita con mucha fuerza.

Sería dar finalmente el paso que dejó incompleto el fujimorismo para poner fuera de ley a sus adversarios y retomar el hilo de lo que García describió como una nueva guerra fría cuando se refería a los avances de la izquierda en América Latina y a los conflictos sociales y culturales como los de la selva durante su gobierno que condujeron al baguazo.

El caso de la Universidad de Huaraz no debe tomarse a la ligera. Esa idea de que el Movadef tiene que ver con todas las movilizaciones y con los brotes de violencia social, en el país de Conga, Espinar y otros, no solo es una gran mentira sino un peligroso juego de polarización que puede ayudar a volver a partir el país.

Aquí estamos advirtiendo que es necesario detener esta tendencia y sancionar severamente a los responsables de falsa denuncia, para desalentar que lo de Antúnez de Mayolo vuelva a suceder.


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Raúl Wiener

POLITIKA

Analista

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