El mal uso de los medicamentos

La revista médica The Lancet informó en agosto sobre la propagación de una variedad de bacteria de la familia de las enterobacterias que desarrolló resistencia a los antibióticos conocidos como carbapenémicos. Un nuevo gen permite a algunos tipos de bacteria producir una enzima que las hace altamente resistentes a casi todos los antibióticos.

Por Diario La Primera | 12 set 2010 |    

El gen, que ha recibido el nombre de NDM-1 (metalo-beta lactamasa 1 de Nueva Delhi), tiene su origen en India, Pakistán y Bangladesh, y se ha propagado a Europa a través de pacientes que viajaron a Asia meridional para recibir tratamiento.

El NDM-1 es un gen que puede vivir dentro de distintas bacterias y aquélla que lo contenga podría hacerse resistente a los poderosos antibióticos carbapenémicos, utilizados en infecciones difíciles de tratar.

Hasta ahora se ha encontrado que el NDM-1 se alberga mayoritariamente en las bacterias Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae, que invaden los pulmones. Pero los científicos temen que pueda saltar a otras bacterias.

Esto pone la atención sobre los peligros que representa para la humanidad el hecho de que muchas bacterias ya no puedan ser combatidas eficazmente por numerosos antibióticos. La resistencia bacteriana se debe a que los antibióticos se han usado de manera abusiva y errónea.

En vista de la nueva bacteria NDM-1, la Organización Mundial de la Salud (OMS) exhortó a los gobiernos a adoptar medidas de prevención para combatir la resistencia a los antimicrobianos.

Según la OMS, un factor clave en el abuso de fármacos es la promoción antiética de medicamentos por parte de las empresas farmacéuticas. Además, en muchos países, quienes venden los fármacos los recetan (cuanto más vendan más ganan).

En tercer lugar está el libre acceso a los medicamentos. En muchos países, los antibióticos pueden comprarse sin receta médica, lo que ha llevado al uso desmedido, a la automedicación y a no respetar las dosis.

A esto se suma la falta de políticas farmacéuticas nacionales coordinadas. La OMS propone que los países creen un órgano nacional para coordinar políticas en materia de uso de medicamentos y monitorear su impacto, y establezcan directrices para la capacitación, supervisión y apoyo en la adopción de descisiones relativas a los medicamentos.

Los gobiernos deberían regular la promoción de fármacos para asegurar que cumpla con criterios éticos y para eliminar incentivos económicos que conduzcan a prescripciones inadecuadas.

Debería haber también un comité de fármacos en distritos y hospitales para mejorar el uso de medicamentos, así como información independiente e imparcial sobre los mismos a disposición del público.


    Martin Khor

    Martin Khor

    Opinión

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