El imperio contraataca: TPP

El Trans Pacific Partnership (TPP), actualmente en proceso, incluye un capítulo de propiedad intelectual a través del cual Estados Unidos, principal impulsor del acuerdo y representando los intereses de las compañías farmacéuticas multinacionales quiere cerrar el ciclo empezado en 1994 con la aprobación del Acuerdo sobre los Aspectos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) y que continuó con el TLC firmado entre Perú y EE.UU. el 2007.

| 10 agosto 2011 12:08 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.9k Lecturas
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Las grandes compañías farmacéuticas están buscando que se aprueben nuevos mecanismos de protección de sus intereses. Algunos ejemplos: a) patentes de nuevas formas y/o nuevos usos de productos que ya tienen patente con lo cual se estaría abriendo la posibilidad de monopolios por tiempo indefinido; medicamentos viejos para los cuales se descubren – ya no hay invención - nuevos usos pueden ser beneficiados con otros 20 años de patentes; nuevos cristales de una molécula ya conocida también podrían tener el mismo beneficio así como nuevos métodos para usar un medicamento ya conocido b) vínculo entre el Registro Sanitario y la solicitud de patentes, asumiendo que esta última es válida y desapareciendo entonces cualquier competencia y que va reforzada con otra pretensión: limitar hasta hacer desaparecer las oposiciones a patentes hasta que éstas se hayan otorgado; c) “medidas de frontera” que llevan a la confiscación de productos en tránsito con la presunción que son falsificados, como ha sucedido con medicamentos genéricos que fueron confiscados en puertos europeos, privando a países en desarrollo de sus beneficios y de su conveniencia económica.

Todos estos mecanismos – algunos con ligeras variantes - ya han sido planteados anteriormente por Estados Unidos al inicio de la negociación del TLC que se llegó a firmar en 2007. Pero fueron rechazados en el texto final y en la enmienda promovida por representantes demócratas. Este contra ataque que está dirigido a crear nuevos y fortalecer antiguos monopolios tiene como resultado limitar o eliminar la competencia en el mercado farmacéutico imponiendo precios de monopolio que no están al alcance de los bolsillos de la gente y que son una carga muy pesada para los sistemas de salud. Constituye una amenaza al derecho que todas las personas tienen a la salud, la vida y el bienestar y el Perú, participante en estas negociaciones, debe rechazarlas tal como ya lo ha hecho anteriormente. Las políticas de acceso que el Perú debe implementar para que los medicamentos lleguen a la población que los necesita, es incompatible con los mecanismos de propiedad intelectual que las grandes transnacionales de los medicamentos están proponiendo en este nuevo acuerdo comercial.


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Roberto López Linares

Globalización con equidad