El gran reto

El tiempo nos trajo mayor calidad y cantidad de vehículos motorizados, evidenciando la tecnología de última generación, traducida en potencia y velocidad.

| 13 noviembre 2009 12:11 AM | Columnistas y Colaboradores | 431 Lecturas
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Qué paradoja que esto ocurra en un mundo donde se elevan permanentemente voces dramáticas para mitigar los accidentes de tránsito, ya convertidos en una suerte de pandemia casi incontrolable, cuya causa ecuménica es el exceso de velocidad. Pero, en fin, así están las cosas, más vehículos y más potentes. Entonces una interrogante aparece, y ¿el conductor está a la misma altura que los avances de la tecnología y la gran cantidad de vehículos que han complicado sobremanera las condiciones de circulación en pistas y carreteras? Cada vez es más urgente que el Estado garantice un mayor nivel de conocimiento y preparación de los conductores, certificados a través de licencias de conducir otorgadas por la autoridad correspondiente. No sería mala idea, fomentar, a través del más alto nivel político, una “academia nacional de conductores”, auditada permanentemente por entidades especializadas, transfiriéndole la responsabilidad en la habilitación de conductores mediante exámenes tanto teóricos como prácticos pero de verdad, no de broma, como son hoy. Estas evaluaciones deberían garantizar un nivel básico, adecuado al conocimiento del riesgo que aporta el tránsito moderno. Los empresarios del transporte terrestre, de carga en camión, interprovincial de pasajeros y los urbanos, deberían tomar acción al respecto, ¿Cómo están manejando hoy las nuevas canteras de pilotos profesionales? Salvo contaditos con los dedos de la mano, este es un problema que en el cortísimo plazo, de no mediar acciones contundentes, será uno de los más graves problemas del transporte terrestre peruano. Hasta el Lunes.


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Federico Battifora

Rompemuelle