El nuevo gobierno, los bosques y la confianza

Luego de un largo proceso de casi dos años, el 15 de junio último, el Congreso de la República aprobó un proyecto de Ley Forestal y de Fauna Silvestre. Sin embargo, el proceso y su resultado han sido cuestionados por varios actores del sector forestal peruano. Dichas controversias han sido constantes durante todo el proceso pero nunca fueron solucionadas del todo. El resultado es una norma, que aún no se promulga, pero que ya es discutida su falta de legitimidad.

| 20 julio 2011 12:07 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.5k Lecturas
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La confianza es quizás uno de los valores más escasos en el sector forestal peruano. Luego de años de actos de corrupción sin sanciones y malas decisiones no corregidas, sus actores han aprendido a desconfiar encarnizadamente entre ellos. La confianza es la actitud de no inquietarse frente al futuro que depende de la conducta de otro. Los actores del sector forestal peruano siempre están impacientes de la acciones de los demás. Ya sea porque los funcionarios públicos piensan que los ciudadanos vamos a incumplir las normas en cualquier momento, o los ciudadanos pensamos que los funcionarios pueden cambiar dichas normas cuando quieran; lo concreto es que todos sospechan que el otro no va hacer lo correcto. Una de las consecuencias de esta desconfianza tan atroz es la falta de legitimidad que se atribuye a los actos y decisiones de la autoridad. La falta de confianza ha generado la presunción o percepción de los actos, procedimientos y decisiones de las autoridades como carentes de rectitud.

Revertir esta situación sin duda será un gran reto que deberá afrontar el nuevo gobierno. La solución no será fácil sino por el contrario será muy compleja, pero parte de ella, estará en la recuperación de la legitimidad de las autoridades. La legitimidad debe ganarse, es decir, que no es un regalo sino que es la consecuencia de recuperar la confianza. Obtener la confianza de los actores del sector deberá ser una de las primeras tareas de la nueva administración. Para ello deberá mostrar transparencia de intenciones, señalando claramente sus prioridades, conduciéndose con congruencia e integridad; además de mostrar capacidades y resultados. La designación de las personas adecuadas y la promoción de un dialogo abierto y sincero serán claves. Deberá prestarse mucha atención a la identificación, la accesibilidad, el vínculo y los propósitos de las nuevas autoridades, ello ayudará a generar una nueva confianza y mejorar su legitimidad.

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Hugo Che Piu

GLOBALIZACIÓN CON EQUIDAD