El cuento de la exportación

La exportación del gas nunca fue un negocio bueno para el Perú ni resistía el menor análisis. Es cuestión de revisar los archivos periodísticos y las notas de prensa del Ministerio de Energía y Minas. El Profesor Glenn P. Jenkins - opinión independiente - bajo las premisas más condescendientes posibles, calculó que se requería contar con reservas por más de 50 años, para que exportar su excedente resultase económicamente favorable al Perú; opinó que la exportación del gas no era justificable, “si al pueblo peruano le importa el bienestar de su próxima generación”.

| 11 marzo 2009 12:03 AM | Columnistas y Colaboradores | 757 Lecturas
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El proyecto de exportación es promocionado como “la mayor inversión hecha en el Perú”; pero eso, por sí sólo, no significa nada. Sólo significa que se recuperará, a costa del gas. Hay países donde el narcotráfico efectúa una gran inversión, pero no significa que se deba estar feliz con ello.

¿En qué consiste “la mayor inversión hecha en el Perú”? En crearse una industria de transporte marítimo de gas natural, pagándola con el propio gas mediante el cobro de un pasaje, cuyo valor descuenta del precio de venta. Se transporta materia prima (el gas natural) hasta un sitio muy lejano, con un altísimo costo de transporte, para venderla como materia prima.

El gas se extrae de la selva amazónica, se transporta a través de ella, remonta los Andes hasta la Costa, donde se procesa para llevarlo a su estado líquido, en un proceso que consume parte significativa de esa energía; como líquido se transporta por barco especial a miles de millas marinas de distancia hasta México, donde se regasifica (volviendo a consumir energía) y reconvierte en materia prima, que debe competir contra el gas de países que sí cuentan con reservas significativas y no tienen que cruzar ni selvas ni altas montañas. Se venderá a un precio que está 9% por debajo del precio internacional. ¿Cuánto terminará recibiendo el Estado Peruano? Pues el precio internacional menos el descuento y menos lo que cueste recuperar “la mayor inversión hecha en el Perú” traducida a dólares por unidad de gas exportado. A los precios de hoy (al 17. Feb.09: US$ 4.30/MMBTU), lo que le quedaría a la Caja Fiscal es una cantidad ínfima, casi una propina, muy inferior a lo que deja la comercialización en el mercado interno. En cambio, el gas consumido dentro del Perú atrae inversión sana, productiva, empleo directo y colateral, que aportan verdadero valor agregado. El proyecto de exportación del gas tenía 2 riesgos fundamentales: insuficiencia de reservas y bajos precios internacionales. Los 2 riesgos se los pasaron al consumidor peruano, en la modificación de los contratos. El riesgo de reservas señala ¿qué pasa si falta gas? Pese a que el marco legal otorga prioridad al mercado interno, es él quien asume el riesgo: se evidencia en la negativa de atender las solicitudes locales de gas, para guardarlo para la exportación. El segundo riesgo implica, si los precios internacionales bajan mucho (situación actual), ¿quién pierde? El riesgo se vuelve a transferir al Perú, porque el exportador primero recupera su inversión y lo que queda lo divide con el Estado, dejándole a éste el lado angosto del embudo.

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Carlos Herrera Descalzi

Opinión

Columnista