El crash del 2008: No se ha investigado la verdadera causa de la crisis

Pronto se cumplirán dos años desde que los banqueros de Wall Street volvieron casi insolvente todo el sistema financiero global, como resultado del estallido de la burbuja financiera especulativa que crearon, con las hipotecas subprime. Préstamos irresponsables otorgados a gente con pocos ingresos para comprar casas que no podían pagar. A trabajadores que sólo ganaban 14 mil dólares al año se les dieron préstamos hipotecarios para comprar casas de 750 mil dólares.

Por Diario La Primera | 16 ago 2010 |    

Estas hipotecas subprime fueron mezcladas, casi disfrazadas, en paquetes financieros con otros valores, también anónimos, que fueron calificados, nada menos, AAA por las agencias de crédito y así fueron vendidas a todas las plazas financieras importantes del mundo como buenos valores, con los cuales se podían crear múltiples nuevos créditos derivados y obtener buenas ganancias.

Un fraude global montado en Wall Street, que después de tres años, no tiene culpables. Ni los banqueros que lo inventaron ni los que lo promovieron de mala fe han sido investigados. Por ejemplo, los ejecutivos del banco de inversiones Merrill Lynch, que lucraba muy bien vendiendo valores que contenían hipotecas subprime, llegaron inclusive a amenazar a su personal con puniciones si informaban sobre el riesgo de estas hipotecas.

Merril Lynch se salvó de la crisis al ser comprado por el Bank of América y sus ex ejecutivos gozan hoy de buenos ingresos. Lo mismo ha pasado con otros banqueros de Wall Street, mientras que millones de personas, que no jugaron en este casino de alto riesgo, que es todavía Wall Street, han perdido, como resultado de la crisis, sus casas, sus empleos y disminuidos o perdidos sus ahorros y sus pensiones.

La causa del Crash del 2008 no hay que buscarla en las simplistas teorías económicas, que dicen muy poco sobre la inmoralidad y la irracionalidad de la conducta humana, sino en la creciente codicia y consiguiente riesgo que convirtió Wall Street en un casino financiero, sin ninguna ética, donde los banqueros ganaron fortunas especulando en productos financieros altamente riesgosos con el dinero de sus clientes.

A pesar de los pedidos de numerosas organizaciones religiosas y de la sociedad civil, hoy los políticos de los más importantes centros financieros del mundo, no mencionan y menos investigan, la causa real de la crisis como es esta falta de ética en las finanzas. Es increíble que en democracias como los Estados Unidos y de Europa, a pasar de que importantes bancos especuladores han sido salvados con el dinero de los contribuyentes, no se hayan creado comisiones parlamentarias que investiguen la conducta inmoral de muchos de sus ejecutivos.

Sin embargo, esta crisis financiera ha servido para mostrar que la civilización urbana desarrollada de consumo, cuya estilo de vida es un insaciable deseo adquisitivo de bienes materiales, no solo está confrontando ahora una crisis ecológica que derrite los glaciales, sino también una crisis ética, que derrite los valores.

Y es por esto que el gran problema ético que tiene hoy nuestra civilización es cómo hacer para que la economía de mercado no siga convirtiéndose en una sociedad de mercado, en la cual el ciudadano se vuelve simplemente un consumidor, donde todo tiene precio y la codicia por el dinero justifica todo.


    Oswaldo de Rivero