El APRA y el Ministerio del Interior

Desde siempre el APRA ha buscado un particular acercamiento con la Policía. En sus inicios, y cuando estaba perseguida, para ganarse un contrapeso ante la hostilidad del Ejército. Después, durante su primer gobierno, improvisadamente llevó a cabo la unificación de la GC, PIP y GR. Se constituyó un solo comando, pero se perdió en especialización. Y el APRA ganó a la nueva cúpula policial.

Por Diario La Primera | 21 jul 2008 |    

Ahora, se propone otra reforma policial. Busca recobrar la especialización perdida, lo que está bien, pero potencia exageradamente una Direccion militarizada como la DIROES al programar sextuplicar sus actuales efectivos hasta llegar a los 7 mil, dotándola, además, con helicópteros y aviones. Se dice que para luchar contra el crimen organizado …y nosotros añadiríamos, también contra la protesta social “desestabilizadora”.

De otro lado, siempre nos llamó la atención que los ministros del Interior durante el primer gobierno alanista fueran ex secretarios generales del APRA y hasta ex candidatos a la presidencia. Si no recordemos los siguientes nombres; Abel Salinas, Agustín Mantilla y el mismo Armando Villanueva. El rol cumplido por Mantilla (ex secretario personal de Alan 1982-84 y secretario general del APRA cuando recibía los 30 mil dólares de Montesinos) fue decisivo para el control aprista del MININTER… y para la creación del comando paramilitar Rodrigo Franco.

Por eso no debe llamar la atención el operativo alanista de poner como fusible a Pilar Mazzetti en el MININTER para abrirle camino a Luis Alva (también ex secretario general del partido y ex candidato a la presidencia), y la terquedad de mantenerlo en el puesto a toda costa. Es que el control de los 2 mil gobernadores y 20 mil tenientes gobernadores distribuidos en todo el país (útiles para las campañas electorales), el monitoreo de la DIRANDRO con todo lo que ahí se cuece, y las cuantiosas compras de un ministerio teñido por la corrupción (por eso la estratagema patrulleros-PNUD), es una presa muy apetecible para el lado oscuro del APRA.


    Carlos Tapia

    Carlos Tapia

    Opinión

    Columnista