Eficacia y eficiencia

Es lo que necesitamos para no volver a vivir esta pesadilla que significa la vialidad en nuestra ciudad, con autoridades que fueron absolutamente incapaces de hacerle frente con eficacia y eficiencia y solucionar este problemón.

Por Diario La Primera | 22 set 2010 |    
Cuando nos referimos a la eficacia destacamos que las diferentes acciones se deben realizar en el tiempo previsto y presupuestado y cuando nos referimos a la eficiencia nos enfocamos en la optimización total de cada uno de los pasos a seguir y la aplicación correcta de los recursos económicos asignados en forma transparente a la acción prevista. Si tenemos que re enfocar el transporte urbano en Lima, debemos empezar por el factor humano, no es nada fácil, error sería empezar con los fierros, pero entiéndase bien, los fierros son importantes y hay que renovar la casi totalidad de este parque vehicular, que puede incluso marchar en paralelo, esto no está en duda, pero el factor humano es determinante, si no a las pruebas me remito. Existe hoy algún cambio de actitud en los empresarios y pilotos del transporte urbano y en la casi totalidad de los conductores hoy sentados en unidades nuevas,(porque la renovación aunque muy tímida, ya se está realizando pero a paso de tortuga) con respecto al gran cambio de ciento ochenta grados que se debe realizar en este sub sector, la respuesta es NO, probablemente porque en el interior de sus conciencias no se entienda y se acepte la necesidad de este cambio total por el temor justamente al cambio, ese temor muy humano al cambio, al creer que se perderá su cuota de poder. Este sistema como todos sabemos es un rotundo fracaso, si estos señores no cambian interiormente, en sus conciencias, difícilmente se podrá contar con ellos y el problema se agravará más. Cuando se proyecta en las propuestas de las candidatas casi alcaldesas, la formación de consorcios sólidos, estos caciques enquistados y beneficiarios de las concesiones anclados en este perverso sistema serán los primeros que tendrán que acomodarse al cambio o salir. Hasta mañana.

    Federico Battifora