Por la buena educación

La ministra de Educación, Patricia Salas, va abriendo camino para hacer de la educación en este gobierno lo que no pudo hacer el anterior. Va explicando su norma que si se aprueba será el marco legal en beneficio de los maestros de la ciudad y del campo; y no como la ley aprista que aseguraba que los “compañeros” sean los beneficiados .

| 06 agosto 2012 12:08 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.1k Lecturas
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Salas va también esquivando las piedras-críticas de los fujiapristas, que siempre han visto a la educación pública como la décima rueda del coche. Sus estilos son conocidos: el asistencialismo, la demagogia; hacer obras mal hechas, colegios que se caen y remodelaciones irregulares.

La prueba de que el aprismo fracasó en el tema educativo es la crisis por la que atraviesa ahora. La mayoría de los profesores sufren el maltrato de la indiferencia estatal. Los peruanos que pasan de los cincuenta años de edad pueden dar fe de que sus profesores de colegios nacionales acudían a trabajar en carro propio; y el maestro en el barrio era un vecino respetado. Ahora, la situación es para llorar.

Una reforma educativa es la base para una reforma del país. Una de las formas de medir que un país está mejorando es evaluando la calidad de la educación.

Está bien que se haya abierto el gran debate sobre la educación. La mayoría coincide en que los maestros deben ganar bien, por hacer bien su trabajo. La evaluación de los profesores debe ser permanente y transparente y la educación debe convertirse en el motor del desarrollo.

Estamos de acuerdo en que debe mejorarse la situación del maestro en todo sentido. Pero de ninguna manera podemos aprobar que maestros-movadef dirijan a profesores descontentos.

Es deber de los demócratas combatir de manera frontal cualquier atisbo de Sendero Luminoso que Sutep-Conare representa en el magisterio. Los mismos profesores, aquellos que quieren desarrollo y se oponen a la violencia, deben frenar el avance del Movadef, mutación del Sendero terrorista y asesino.

Salas ha aclarado que el gobierno no hablará con ningún sector magisterial que tiene como fin estropear la democracia.

Se viene la interpelación, y debe ser un motivo para explicar que ahora sí se quiere, y se puede, hacer bien las cosas.


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Paco Moreno (Editor)

Enfoque

pmoreno@diariolaprimeraperu.com

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