Dos visiones sobre cómo sacar a los EEUU de la crisis

Hoy, dos grandes escuelas del pensamiento económico siguen polemizando cómo sacar de la crisis a los Estados Unidos. Los keynesianos, liderados por el profesor de Princeton y premio Nobel Paul Krugman, piden más estímulo económico. Y, los seguidores de Hayek, liderados por Robert Barro, profesor de Harvard, piden más austeridad fiscal.

Por Diario La Primera | 14 set 2010 |    
Ambas escuelas, discuten sin darse cuenta que la economía americana no se recuperará fácilmente ni por estímulo ni por austeridad, porque los Estados Unidos ya han trasladado a China y otros países, a través de la deslocalización de sus empresas y de la subcontratación, una gran parte de su PBI y de su capacidad de dar empleo.

Lo más curioso es que esta discusión es entre economistas que promovieron la globalización, sin importarles la deslocalización industrial americana, porque la confundieron con la libertad del mercado. Pero no era así, porque las corporaciones americanas no fueron a vender al mercado chino, sino a aprovechar la ventaja comparativa absoluta mundial que tiene China, con los salarios industriales más bajos del mundo, para demoler a sus competidores internacionales; y con ello, la libre competencia que es un concepto inherente a la libertad de mercado.

Además, estableciéndose y subcontratando en China y otros países, las corporaciones americanas cerraron factorías creando desempleo en Estados Unidos. Luego con trabajo barato hicieron muy buenos negocios vendiendo sus productos por todo el mundo, incluyendo los Estados Unidos, donde muchas empresas no pudieron competir contra ellas y quebraron, creando aun más desempleo. Como consecuencia de todo esto, los Estados Unidos, no sólo aumentaron su desempleo, sino también su déficit comercial y su deuda, sobre todo con China, al emitir Bonos del Tesoro, para seguir comprando “made in China”.

Así, los Estados Unidos se están tomando ahora la amarga medicina de la globalización de su economía. Y es por esto, que sus políticos ya no hablan mucho de que libre comercio es siempre beneficioso, sino que eso depende de con qué país se practica, algo que es todavía anatema en el Perú, que firma TLCs con todo el mundo. Ojalá que el TLC con China no termine por dañar la industria nacional y contribuir al desempleo.

Ahora, en los Estados Unidos y en Europa la palabra “protección” ya no es mala cuando se plantea como una medida contra el desempleo. Las 17 más grandes economías del mundo ya han comenzado a poner barreras comerciales de algún tipo y el Banco Mundial ha detectado, en los dos últimos años, 90 nuevas restricciones al comercio mundial. La misma China, preocupada por 120 millones de desempleados y subempleados y la baja de sus exportaciones ha comenzado una campaña nacional de: “compre chino”.

El Perú debe tomar sus precauciones, la economía americana sigue en picada y la austeridad-recesión europea se agudiza, la economía mundial no se está recuperando, China no va seguir comprando y almacenado minerales y los TLCs no nos salvarán en un mundo donde el desempleo crece, el consumo está en baja y el proteccionismo en alza.


    Oswaldo de Rivero