Dos temas

Debemos ser varias decenas de personas que hemos pasado por el trance de enfermedades serias y que hemos recibido el apoyo comprometido, instantáneo y absolutamente gratuito de Javier Diez Canseco.

| 10 febrero 2013 12:02 AM | Columnistas y Colaboradores | 840 Lecturas
840

A sus pasiones de luchador, moralizador y firme defensor de los derechos humanos, Javier le añade la solidaridad activa con el que sufre, con el cuidado de hacerlo discretamente, como deben ser las ayudas más sinceras.

El año pasado en que fui puesto a prueba por un cáncer en grado avanzado que me postró durante meses comprobé lo que ya sabía, que a Javier no había que llamarlo o pedirle algo para que estuviera siempre cerca, como un amigo, como un hermano.

Pero ahora él es el que enfrenta la misma maldita enfermedad y para mí es como si hubiéramos cambiado de sitio. Quiero, reclamo, como muchísimas personas, que Javier salga adelante de este episodio desafortunado.

Si pudiera trasmitirle algo de lo aprendido diría que con la fuerza de la familia y de los amigos se logran cosas maravillosas. Te esperamos Javier, en tu lugar, al frente de todos nosotros.

FOTOGRAFÍA DE UN DÍA
La frase hecha para sacarse de encima una encuesta que incomoda es aquella que dice que lo que ella dice solo transmite la foto del día y que es distinta a la siguiente toma. Pero, si fuera así, habríamos tenido los más variados resultados en los meses anteriores, con cifras moviéndose de arriba a abajo de acuerdo al ánimo de cada día. Y eso no ha ocurrido. Por largo, largo tiempo, los revocadores han ido ganando lejos los sondeos, lo que ánimo a Marco Turbio a decir que Susana se revoca sola y ellos no necesitan decir nada.

Eso es lo que en estadística se llama una tendencia que hasta enero iba a favor del Sí y que lo hacía casi invencible. Pero a comienzos de febrero sale otra medición que advierte un cambio decisivo: cae el Sí y sube el NO, aumenta la aprobación y disminuye la desaprobación de la alcaldesa, la nueva tendencia abarca todos los estratos sociales, incluso D y E que siguen teniendo una mayoría por el Sí, pero están menos cerrados que antes.

¿Qué significa esto?, ¿ha empezado un cambio de tendencia? Si fuera así ya no estaríamos hablando de un día aislado en el que se encontró a la gente con un humor determinado, sino una inversión de los impulsos. Por tanto, si las encuestas guardan un mínimo de seriedad lo que vamos a ver en los siguientes estudios es una ciudad cambiando de ánimo, poniendo a un lado a los que querían manipularla.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: |


...

Raúl Wiener

POLITIKA

Analista