Dos modelos

La reciente reunión informal del Consejo de Europa tiene como agenda la propuesta francesa de incorporar el crecimiento a las políticas de austeridad en boga. Las elecciones recientes en Francia y en Grecia han demostrado el rechazo ciudadano a las pautas de la canciller alemana, mientras que su efecto práctico queda en duda por los resultados negativos en Gran Bretaña y Grecia.

| 24 mayo 2012 12:05 AM | Columnistas y Colaboradores | 731 Lecturas
731

El último informe de la Organización para el Desarrollo Económico (OCDE) señala que la consolidación fiscal excesiva genera mas problemas que soluciones y apuesta por los eurobonos, iniciativa de François Hollande, que permitiría incentivar la inversión. La entidad señala que la crisis afectará a la eurozona por lo menos un par de años mas, si es que no se aplican políticas de cohesión y se promueven fondos estructurales, todo ello destinado a fomentar el empleo.

El documento advierte que el alto nivel de endeudamiento, la fragilidad de los bancos y el desequilibrio estructural entre los países de la Unión Europea ponen en peligro la economía mundial. Prevé una contracción del 0,1% para el 2012 y de 1,3% para el 2013. Lo interesante de este análisis es que subraya la recuperación de la economía norteamericana en 2,4% para este año.

La situación de los Estados Unidos es muy importante porque en la que es aún la primera economía mundial, el presidente Barack Obama no se ha centrado solo en políticas fiscales sino que ha defendido el gasto social. De hecho si se repasan los resultados de las medidas aplicadas durante los cinco años de crisis, las de peores efectos son las recetas neoliberales. Islandia se recuperó dejando caer a sus bancos, Italia mejora remontando la desregulación y el dispendio irresponsables de Berlusconi, mientras Grecia demuestra tras un lustro de recetas ortodoxas, que cada vez está peor.

En este contexto, Mariano Rajoy se ha convertido en el abanderado de la derecha europea, tratando se reducir a rajatabla el gasto público para darle dinero a los bancos. Su empeño dogmático ha conseguido una masiva ola de movilizaciones que puede estrechar su tiempo político.

La nota folklórica la ponen ciertos analistas locales que siguen creyendo que las recetas fujimoristas son de aplicación universal, cuando aquí mismo luego de diez años de imposición implacable, solo redujeron la pobreza en dos puntos. Los hace felices la restricción del gasto social, pues pretenden como estrategia final, el derrumbe del estado de bienestar. Soslayan que esta crisis la han causado los bancos con sus créditos descontrolados y el crecimiento sin freno del capital financiero, hasta que sus ambiciosos buques insignia se hundieron uno tras otro.

El reto de combinar austeridad con crecimiento está a la orden del día si Europa quiere salvar su histórico proyecto de unidad, clave para el equilibrio mundial. La paz internacional requiere de ello y la ciudadanía espera que el modelo de un Estado que haga realidad los derechos fundamentales se reajuste y se fortalezca.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...