Dios salve a la ‘china’

Una oriental, metálica y plateada, quiere romperme el corazón: la ‘china’.

Por Diario La Primera | 20 ago 2008 |    

Es la moneda de cincuenta céntimos que me ha salvado en más de una ocasión como pasaje ‘parásito’, ya que pagar un sol por diez cuadras ‘lele’ y aunque caminar sea bueno para el corazón, la ociosidad y el apuro pueden más cuando éstos no lidian con el bolsillo. Pero la ‘rasgada’ corre peligro con el alza eminente de las tarifas urbanas. Según la Fechop, no habría por qué subir sus precios en treinta céntimos más, cuando se puede usar gas natural. ¿Qué cosa? Como si se hubiese trabajado arduamente en una cultura de ese sustituto. Fácil es decirlo. Cuidado que son ‘serios’ los covidas, sietetres, salaverris y todas las custers y combis que sobre pueblan el cementerio rodante ‘Chatarriformer’, también llamado parque automotor. Los transportistas urbanos son un gremio olvidado por las autoridades. Los cobradores, satanizados casi siempre, son los más sufridos, donde incluso menores de edad y mujeres van en el anonimato –los ‘piratas’–, trabajan 12 horas diarias, adoloridos de sus espaldas y ‘agujereados’ con la contaminación y los altos decibeles de claxon ‘terrorista’ limeño; ello no justifica el trato rudo y muchas veces irrespetuoso de los cobradores. En honor a la verdad la ‘china’ ha sobrevivido gracias a ellos, a su comprensión. Si estoy vestido con mi gorra hacia atrás me ‘funka’; con traje y oliendo a colonia, never. La ‘china’ es un pacto en silencio, un código cultural, clandestino, lejos del chofer. Dios salve a la ‘china’, caray.


    Luis Torres Montero

    Luis Torres Montero

    Malas palabras

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