De Rey a Peón

Cuando Rafael Rey perdió su condición de diputado del FREDEMO, durante los acontecimientos de abril de 1992, decidió su destino. En vez de reclamar por la democracia como hicieron otros, se convirtió en aliado de los golpistas y cada vez más abiertamente secundó la reforma económica en marcha y la política de contrasubversión, con puntal en el SIN de Montesinos.

Por Diario La Primera | 20 jul 2008 |    

Así, en 1993, reapareció a la cabeza de un nuevo partido llamado “Renovación”, donde lo que se había renovado era el antiguo libertario, ahora convertido en protofujimorista y en silencioso acompañante de los más oscuros crímenes del poder, cuyo momento culminante fue su defensa de la amnistía al Grupo Colina y a los violadores de derechos humanos en 1995.

Entre ese año y el 2000, Rey fue comparsa de un régimen que manipulaba instituciones y principios para lograr una segunda reelección y se dio el tiempo para visitar al poderoso asesor de Fujimori, para interceder por la libertad de un empresario pesquero sentenciado por narcotráfico, que hoy día es uno de los siete grandes de la pesca y que ha sido favorecido sistemáticamente por su portafolio.

En el 2001, tras el abrupto fin del proyecto fujimorista de instaurar un sistema de reelección permanente basado en el miedo a cambiar, el Rey de esta historia decidió emigrar a las tiendas de Lourdes Flores, de la que se podía decir que había defendido reiteradamente el modelo económico de los 90, pero había tenido problemas con su andamiaje político.

Pues bien, Rafael, que se había comprado todo el paquete, circuló de la derecha neoliberal dictatorial a la derecha neoliberal democrática, que ya sabemos es débilmente democrática, tanto que puede incorporar a Rey. Y en esa ubicación el saltimbanqui prosiguió en lo que hasta entonces era uno de sus escasas coherencias: la denuncia de García como corrupto, irresponsable y peligro para el país.

Eso, hasta el final de la primera vuelta del 2006, cuando volvió a saltar de barco, abandonó a Lourdes y se convirtió en ministro de García en el área de producción, sin haber producido nada en su vida y en director de la principal industria pesquera mundial, que en realidad es manejada por las grandes empresas de la Sociedad Nacional de Pesquería en asociación con los almirantes retirados que mantienen puestos claves en el ministerio y en las gerencias y directorios de las siete hermanas de la SNP.

Ahí llegó por Giampietri que seguro le dijo al gordo que este era el tipo idóneo para el cargo, lo que quiere decir el que iba a hacer lo que el grupo de poder le exige, como se prueba en la ley de cuotas individuales, DL 1084. O sea que el rey iba a ser un peón de grandes intereses.

Referencia
De Rey a Peón

    Raúl Wiener

    Raúl Wiener

    POLITIKA

    Analista