D.S.05-2012, devela a oposición corrupta

El Decreto Supremo N°005-2012-PRODUCE, ha tenido el efecto de dejar en evidencia los intereses económicos, y hasta personales, de grupos enquistados en la SNP (Sociedad Nacional de Pesquería), y de una pléyade de cuestionados y conocidos personajes, quienes a cambio de ciertas prebendas, se desenvuelven a espaldas de la ecuanimidad, pobreza y hambre de millones de compatriotas, pretendiendo desviar del plano técnico y científico, las verdaderas razones para la preservación de las primeras cinco millas marinas, calumniando e insultando a quienes piensan y opinan en busca de una real justicia social. Algunos de estos personajes detentaron cargos importantes en administraciones anteriores, con lamentables resultados, y cuestionables procedimientos que aun son materia de investigaciones y probables sanciones. Pretender involucrar a familiares del Presidente de la República, como objetivos del DS.005-2012-PRODUCE, o convencernos que tal dispositivo legal ha sido derogado o suspendido, cuando se están instalando Mesas Técnicas, para reglamentarlo, demuestran falta de argumentos y de escrúpulos, en el intento de impedir el reordenamiento pesquero.

Por Diario La Primera | 08 set 2012 |    

La demolición y captura de los organismos sindicales, por los intereses económicos en el sector pesquero, vienen afectando gravemente los permanentes y justos reclamos de los pesqueros y pescadores. Resulta inconcebible que la propia Federación de Pescadores claudique de sus objetivos gremiales y se haya convertido en eco de los particulares postulados empresariales harineros, con costosos comunicados públicos, y cuyos dirigentes se turnan en su dirección, mediante dudosos procedimientos, inclusive, acusados ante el Poder Judicial de falsificar las firmas de los dirigentes del litoral peruano. Hasta la participación de sus representantes en FONCOPES (Fondo de Compensación Pesquera) resultan poco claras y cuestionables. Harían bien el Ministerio de la Producción y el propio Ministerio de Trabajo, en revisar las denuncias de los Secretarios Generales de los puertos de nuestro litoral, para entender cómo tan extrañamente son designados dirigentes nacionales, que permiten la llamada “pesca negra”, las evasiones tributarias, el desempleo de miles de pescadores, el abandono de los jubilados y el incumplimiento de normas.

Por su parte, el congresista Freddy Sarmiento, en un segundo proyecto de Ley, persiste en sus intentonas de favorecer la pesca industrial, buscando ahora derogar el D.S. 05-2012, acicateado tal vez por algunos conocidos empresarios, quienes estarían financiando sus actividades, desde antes de su elección, y cuyos éxitos económicos reñirían con la legalidad y decencia, de acuerdo con documentación y grabaciones alcanzadas a esta tribuna, que analizaremos y derivaremos a las instancias pertinentes.

Con una real extracción anual de aproximadamente diez millones de toneladas (incluida la descomunal “pesca negra”), nuestro país se ve obligado a importar pescado para las mesas populares desde Chile, Ecuador, Vietnam, etc., en clara demostración de insensatez, ocultándose inclusive nuestro real consumo per cápita anual. Los 23 kilos que arrojan las estadísticas, difieren de la realidad, pues son confeccionados en base a las propias interesadas declaraciones de los productores de conservas, congelados, etc., quienes en la práctica utilizan un porcentaje mínimo de las recepciones de la pesca para la alimentación, mientras que la gran mayoría de las especies marinas las destinan a la fabricación de harina.


    Juan Rebaza Carpio

    Juan Rebaza Carpio

    Mirando al mar