Cuqui Chessman es mi FANS

El lunes conocí a la archilinda Cuqui Chessman. Yo tomaba un jugo de papaya en el “Café Café” de Larcomar, con la vista al mar y mis barbas huidas de sal.

Por Diario La Primera | 15 jul 2009 |    

La morena portentosa –la que atendía-, me dejaba boquiabierto en zigzag de cadera que lo sentía hasta en la gruta de mi médula…y entró Cuqui, con una periodista conocida –la de la foto a Mantilla-. Cuqui tiene la nariz respingada, ojos grandes de color, viste yines y es flaca como una palmera. Tiene la actitud relax, con ese aire de nais de las nais limeñas (regia no: reyiia) que no mira a los lados. Una muñeca madura, definitivamente, de catálogo. La ‘mom’ de Federico Dantón, y ex affaire del Presidente de la República, pidió un omelette y conversaba con su interlocutora un par de horas. Se marcha del local y sigue sin mirar a sus flancos. Cruzó la puerta de salida. Pasados unos minutos, regresa como si fuera a buscar el bolso olvidado pero se acerca hacia mí con gesto friendly. “¿Tú eres el que escribe las Malas Palabras?” (Sonreí, asentí). “No sabes, siempre te leo” (Me la creo). “…Como cuando escribiste de mí no me afectó, todo lo contrario, me cayó bien –se sonroja-” (aquella vez, le había escrito que era una MILF total, abreviatura en inglés que significa algo así como: “la mamita con la que yo quisiera irme a la cama”). Contesté: “Pues, ahora que te veo lo confirmo”. “No, ya no”, me dijo. Tanta sana admiración abruma. Sus ojos estaban muy grandes. Demasiado. Quería seguramente el autógrafo del Gato Pop, el eterno líquido caligráfico incontenible de la vía láctea. Y sus labios delgados, algún día, traspasarán exhaustos las puertas y los cadalsos en un “You are my hero, malapalabeibi”.


    Luis Torres Montero

    Luis Torres Montero

    Malas palabras

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