¿Cuál es el futuro de nuestro mar?

Explotados y casi agotados los recursos naturales en tierra, ahora los organismos financieros privados y sus intereses económicos exploran el mar en búsqueda de mayores riquezas y, a través de la vía satélite y de crecientes perforaciones, ya se han constatado vetas inmaculadas e incalculables de minerales como cobre, hierro, manganeso, níquel, cobalto, etc. Se busca aprovechar todas las abundancias submarinas, aunque la disposición del hombre sigue siendo la de un depredador salvaje e irresponsable. Tan igual como con la caza de animales terrestres, desde hace miles de años, el hombre continúa escudriñando y pescando especies marinas, sin considerar criarlas ni cultivarlas.

Por Diario La Primera | 29 set 2012 |    

La impertinencia humana ha provocado deterioros lamentables en el océano, pues los derrames de petróleo, el arrojo de sustancias químicas, residuos metálicos y cloacas, siguen contaminando sus aguas, afectando la subsistencia marina. Un ejemplo extremo es el caso del Mar Mediterráneo, el cual alcanza las tasas más elevadas de contaminación, recepcionando en sus 2.5 millones de kilómetros cuadrados, alrededor de 500 mil toneladas de petróleo y restos oleosos anualmente, y en donde el 80% de la basura es de tipo plástico.

El océano como eficiente amortiguador de la energía solar, regulando el clima para posibilitar la vida, encierra la esperanza de que la humanidad aproveche esa energía algún día como fuerza eléctrica, cientos de veces más potente que la actual, que se basa en centrales que funcionan en tierra a base de petróleo y carbón.

Siempre se creyó que el mar representaba una gran fuente inagotable de alimentos pero el perfeccionamiento de sistemas extractivos, las pescas irracionales, y la contaminación creciente, se han convertido en acciones devastadoras. Diversas organizaciones sociales, alarmadas ante la usura empresarial mundial, han venido luchando por la protección de la tierra, y ahora han redoblado sus esfuerzos para defender nuestros mares, con poca comprensión de las diversas autoridades gubernamentales.

Como en el caso de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), OIT (Organización Internacional del Trabajo), OMS (Organización Mundial de la Salud), FMI (Fondo Monetario Internacional), etc. entes que lejos de cumplir con sus propósitos de una vida digna y justa, han consolidado las desigualdades existentes; se pretende que nuestro país se adhiera a la CONVEMAR (Convención del Mar), para someter las 200 millas de nuestro mar, a intereses económicos extranjeros, y a la ambición de empresarios nacionales, desconociendo nuestra soberanía, y exponiéndola al criterio de países que buscan aprovechar sus riquezas, ante la depredación de sus propios recursos naturales, utilizando los votos de naciones que carecen de zonas ribereñas, pero que son firmes integrantes de la CONVEMAR.

El mar representa la última despensa de alimentos y riquezas en nuestro planeta, y mientras nuestro Sol no fallezca, expandiendo más de 100 veces sus dimensiones, emitiendo extraordinarias cantidades de calor, extinguiendo todo signo de vida, y evaporando nuestro océano, dentro de unos cinco mil millones de años, como afirman los científicos, mantendremos las ilusiones de que los hombres comprendan su responsabilidades de construir y no de destruir.


    Juan Rebaza Carpio

    Juan Rebaza Carpio

    Mirando al mar